Anteriormente, hemos hablado del té verde y de las precauciones que debemos tener a la hora de hacer uso de esa infusión. Ahora es el turno del té blanco, otro preparado oriundo de Oriente que es destacado por sus propiedades antioxidantes.

Podemos comenzar diciendo que todos los beneficios que se le atribuyen al té verde están presentes en el blanco, pero en una mayor medida. Esta casi desconocida infusión (al menos en Occidente)  es considerada como “el antioxidante más potente”, con esto queda claro que bebiendo se obtienen mejores resultados en la lucha contra el paso del tiempo.

El té blanco es visto como el té más refinado debido a su preparación y su exquisito sabor.

No contiene colorantes ni otra sustancia perjudicial, por lo que prácticamente no existen contradicciones.

Además de hacerle frente a los radicales libres que oxidan nuestro cuerpo y aceleran el registro del tiempo en nosotros, el té incrementa nuestras defensas; bebiéndolo diariamente dificultad que pesquemos un resfriado.

No solo nos blinda contra los virus comunes, también contra infecciones y problemas cardiovasculares. Al igual que el té verde, ayuda a prevenir la aparición de ciertos tipos de Cáncer.

Es un fuerte combatidor de la fatiga, física y mental, gracias a la teína que presenta. Esta cualidad no lleva a que debemos beberlo por las mañana o tarde, nunca en la noche, ya que generara falta de sueño. Los que padezcan de estrés o nervios deben evitar beberlo porque solo empeoraran su cuadro.

Otra de sus propiedades es que disminuye el colesterol e impide que la azúcar llegue a nuestra sangre; es un gran aliado en las dietas.

Contraindicaciones

El consumo del té blanco debe ser moderado, no superar la taza por día.

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Por su contenido en fibra, cualquier exceso ocasionará problemas intestinales. También vómitos y dolores de cabeza por la reducción del potasio.

Como el té verde, el té blanco no es aconsejado para embarazadas porque puede ocasionar la finalización de la gestación (aborto involuntario). Las madres que estén en periodo de lactancia no deben consumir la infusión, ya que puede ser transmitida al bebé. Tampoco puede ser ingerido por menores de 12 años.

Los que padecen anemia o problemas cardiacos por ningún motivo deben convertirse en usuarios de esta preparado.