La Dra. Margaret C. Campbell y su equipo de investigación han realizado un estudio sobre la influencia de las series de televisión y los dibujos animados en la forma como comen nuestros pequeños. El resultado ha sido negativo y asombroso a la vez porque hay una relación muy estrecha entre lo que ven nuestros hijos por la televisión y lo que comen. Más de lo que nos podríamos llegar a imaginar. 

El estudio ha sido publicado en The Journal of Consumer Psychology y de él se desprende que muchos de los dibujos animados que ponemos a nuestros hijos para que se entretengan influyen en ellos incluso hasta en sus hábitos alimenticios.

Aunque parezca mentira, los niños que veían dibujos animados como Los Simpsons o Rocko por poner dos ejemplos, cuando acababan de ver el capítulo consumían muchas más calorías que los que veían otra clase de dibujos o los que no habían visto la televisión. Les entraban ganas de comer dulces y galletas.

En el estudio participaron 300 #Niños a los que se les ponían varios dibujos animados y los investigadores observaban las distintas reacciones de los pequeños mientras miraban los dibujos. Para el experimento se usaron dibujos animados en los que los personajes transmiten valores sanos y positivos y a otros unos dibujos algo más atrevidos en el que los personajes tienen malos hábitos y suelen tener sobrepeso. Había también un tercer grupo que no vieron nada. 

Cuando acababa la serie dejaban que los niños fueran a una sala en la que había comida poco saludable como caramelos y galletas con poco valor nutritivo.

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Y aquí es cuando pudieron ver que los que habían estado viendo dibujos con personajes que pesan más kilos de lo que se considera sano y que no suelen seguir buenos hábitos alimenticios eran los que más comían. La Dra. Campell dijo, “Los participantes en el experimento tienen una tendencia a consumir casi el doble tanto de chicos indulgentes con la comida como de participantes que fueron expuestos a personajes de animación con más peso del normal o no”.    #Investigación científica #Calidad de vida