Otro torpedo informativo ha salido en los medios de comunicación mientras los españoles se encuentran en situación de confinamiento como consecuencia de la expansión del coronavirus. El rey emérito Juan Carlos I llevó a Suiza un maletín con 1,7 millones de euros en 2010, ha afirmado su gestor de fondos y abogado, Arturo Fasana, que expuso estos hechos ante el fiscal de Ginebra Yves Bertossa. Este representante de la justicia helvética es quien lleva a cabo la investigación secreta en Suiza sobre los fondos monetarios de dudosa procedencia por parte del anterior Rey de España, Juan Carlos I.

El fiscal suizo Bertossa es el que investiga el dinero procedente de las cuentas opacas del monarca Borbón y este nuevo episodio en su situación financiera está integrado en la tercera entrega de la causa contra el rey emérito.

Juan Carlos I recibió el dinero en 2010

Pero en esta ocasión, hay dos hechos que pueden agravar aún más la situación judicial del padre de Felipe VI. Por un lado, que el suceso tuvo lugar en el año 2010, cuando Juan Carlos I estaba todavía ejerciendo su reinado como jefe del estado de España. Precisamente en unos momentos en que buena parte de la población española estaba bajo los efectos de la crisis económica. Y por otra parte, que los presuntos fondos proceden de otro país del Golfo Pérsico.

En concreto, por parte del sultán de Baréin, Hamad bin Isa Al Jaifa. Este personaje es una de las grandes fortunas en todo el mundo y ha aparecido con regularidad en la lista Forbes en la que están presentes los grandes millonarios del planeta.

Beneficios fiscales en los ingresos del rey emérito

Otra de las gravedades en este hecho que ha salido a la luz pública en los medios de comunicación internacionales se refiere a los beneficios fiscales de la cuenta del monarca español al estar ligada a una fundación situada en un paraíso fiscal.

De este modo, ha incidido en la exención de los pagos fiscales con que están estipulados los dineros recibidos a cuenta y que en este correspondería a un importe muy elevado en un función de la elevada cuantía de los ingresos.

La misma cuenta en la que recibió dinero de Arabia Saudita

Se trata de la misma cuenta bancaria en la que se produjo una supuesta donación de 65 millones de dólares norteamericanos por parte de Abdul·là I, anterior rey de Arabia Saudita.

Siendo el actual rey de España, Felipe VI, el segundo beneficiario de la misma. Hasta el punto de que este tuviera que renunciar a la herencia, tal y como puso de manifiesto a través de un comunicado de la Casa Real en el primer día de confinamiento. En esta ocasión, y hasta el momento, no ha habido ningún comunicado ni respuesta para aclarar estos nuevos hechos. Ni por parte del jefe de Estado ni por el propio Juan Carlos I, ante la gravedad de los datos que se denuncian. En un entramado financiero en el que hay una gran cantidad de dinero, tal y como advirtió la prensa suiza y británica hace unos meses.