Reunidos durante la mañana de este domingo, la CUP ha decidido mantener su abstención durante la segunda ronda. De esta manera, Quim Torra lograría lo que no pudo el pasado viernes. Los anticapitalistas han asegurado que, pese a la ayuda inicial, se mantendrán como una oposición activa. [VIDEO]

Los cuatro diputados de la CUP, [VIDEO] cumplirán con la idea mancomunada de abstención de voto, siempre que el candidato propuesto fuera independentista. Pese a la colaboración inicial, los anticapitalistas, han asegurado que mantendrán una postura crítica y opositora con la gestión del nuevo presidente de la Generalitat.

Según publica El Periódico, esta decisión de la CUP no es una tendida de mano, sino que la abstención no es otra cosa que el reflejo de que no apoyan su presidencia.

Pese a que están decididos a no bloquear la investidura de este lunes, ya que JxCat y ERC han acordado realizar.

Lluc Salellas, portavoz del secretariado nacional de la CUP, ha marcado notables diferencias entre su partido y las dos fuerzas soberanistas. Salellas considera que el discurso de Qum Torra el pasado viernes en el Parlament catalán ha sido un paso atrás con respecto a los logros obtenidos con el referéndum del 1-O.

No obstante, ha declarado que, con el panorama político actual, donde "los derechos sociales y políticos están limitados" y ante "la represión por parte de un Estado totalitario", han decidido no bloquear una investidura que dos partidas han querido "sacar adelante".

Aunque recelosos por creer que no han formado parte de ese proceso, los integrantes de la CUP toman nota del discurso de Torra para seguir de cerca su Govern.

Los anticapitalistas aseguran que se "quedó corto" en el primer discurso para lograr los votos para ser investido president, el pasado viernes.

La CUP asegura que para lograr que la idea de la República Catalana sea verdaderamente efectiva hay que ir mucho más allá. Por lo que ha hecho un llamamiento a los nuevos integrantes del Gobierno de la Generalitat a "materializar" la República.

Lejos, muy lejos de constituir una fuerza aliada, la CUP ha dejado muy clara su postura para el próximo Govern. Sus diputados en el Parlament catalán buscarán a diario que Quim Torra cumpla con lo prometido el viernes, durante su discurso. Porque, han sostenido, la soberanía es algo elegido por el pueblo de Cataluña y no puede quedar en palabras que se "lleve el viento".

El pasado de Torra no convence a la CUP

Los ya famosos tuits publicados por el nuevo candidato a presidir el Parlament catalán habrían sido uno de los puntos para que la CUP no termine de apoyarlo. En los mensajes en los que Quim Torra se explayaba con agravios hacia el pueblo español han tenido una muy mala acogida por parte de algunos miembros de este partido.

Pese a que los tuits han sido eliminados y Torra ha pedido disculpas, se ha interpretado esta actitud como una respuesta necesaria para poder continuar con la idea soberanista. Era más sencillo pedir disculpas que buscar otro candidato y lograr el consenso de los demás partidos.

Sin embargo, el haber quedado relegados a un segundo plano, mientras se buscaban nombres que ocuparan el lugar dejado por Carles Puigdemont, habría terminado por disgustar a la CUP.

La discusión en el seno interno de la CUP se ha visto zanjada este domingo, tras reunirse de urgencia aprovechando las 48 horas que deben transcurrir entre el primer debate de investidura y el segundo.

Todo indicaría que durante este lunes 14 de mayo, Quim Torra podría ser investido como nuevo presidente de la Generalitat. Si esto ocurre se pondría fin al artículo 155 de la Constitución.