Tras la pérdida de 17 jóvenes estudiantes del Parkland, Florida el presidente Trump, se reunió en la Casa Blanca con estudiantes y sus padres para plantear soluciones y medidas de seguridad que resguarden la vida de cada uno de los que hacen vida a diario en las instalaciones de sus centros de estudios. Muchos afectados por la situación clamaban pidiendo respuestas debido a los numerosos ataques violentos dentro de las escuelas que por lo general siempre dejan víctimas fatales, es por eso que exigen al mandatario que tome cartas en el asunto.

Para el gobierno son preocupantes este tipo de actos ya que son muchos los jóvenes que mueren.

Ellos son parte del talento que esta en formación y son los profesionales que harán crecer al país el día de mañana. El presidente aseguró que se tomarán acciones como verificación de antecedentes penales a aquellas personas que acudan a las tiendas de armamentos y quieran adquirir alguna. Otra propuesta que dio el presidente es realizar exámenes mentales a los compradores de armas militares para estar seguros de la estabilidad mental y emocional de la persona.

Las familias expusieron sus puntos de vista

Frente a Donald Trump, se presentaron las familias dolientes de los caídos que intentaban hallar respuestas. Pocos hicieron sugerencias concretas, pero algunos hablaron en favor de solicitar elevar la edad mínima para poder adquirir armas de asalto.

Un estudiante en esa reunión aseguro que a los jóvenes de 15 años se les hace fácil adquirir fusiles de este tipo. También intervino un padre de familia y opinó que no se trataba de política sino, de emplear sistemas que funcionen. Dijo textualmente “si no tienes edad para comprar cerveza tampoco deberías tenerla para adquirir un arma de fuego”.

El presidente no plantearaá la idea de prohibir la venta de armas pero si podrá establecer un mejor control de armas para regular la compra de las mismas debido a lo alarmante de los acontecimientos sucedidos a partir de este delicado tema.

A esta reunión asistieron distintos estudiantes, entre ellos la presidenta de la sociedad de alumnos.

Todo el conjunto de alumnos estuvieron acompañados por sus padres, también asistieron los ciudadanos Darrel y Sandra Scott, padres de una de las víctimas fatales en Columbie, Colorado.

Los jóvenes temer ir a clase

Una joven estudiante exclamó con lágrimas en los ojos que se sentía afortunada de haber podido llegar a su casa desde la escuela minutos antes de que ocurriera la tragedia.

Muchos gobiernos han pasado pero el problema de las armas y los asesinatos inocentes persisten, a la población no le queda otra alternativa que confiar que el actual gobierno hará cesar los terribles hechos de sangre inocente e indefensa.

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