'Rocketman' es el estreno cinematográfico que nos narra la vida de Reginald Dwight, nombre real de Elton John, y se muestra como un recorrido de dolor y superación personal a través de la Música de un piano que funciona como salvavidas.

Esta biografía no está libre de polémica. Antiguos asociados han manifestado que el cantante y productor juega a favor de sí mismo y que algunos personajes son plasmados injustamente. Que nunca fueron tan intransigentes como este retrato a medida quiere establecer.

Nostalgia

'Rocketman' -y 'Bohemian Rhapsody', ilustrando la vida de Freddie Mercury- ha logrado que los nostálgicos revivan los años en que originalmente disfrutaron de su música y que nuevos adictos al rock descubran sus composiciones y unas biografías polémicas que no dejan indiferente y hacen creer que cualquier tiempo musical pasado fue mejor o, al menos, más extravagante y divertido.

'Yesterday' -casi una fantasía de Frank Capra- se suma a estos títulos, convirtiendo la nostalgia musical en una pingüe operación.

Sexualidad y adicciones

La identidad sexual de Elton era manifiesta, a pesar del peculiar accidente biográfico que culminó en un matrimonio hetero en 1984. Pero él nunca ha cultivado una ambigüedad de la que sí se han beneficiado otros: David Bowie, Rod Stewart o el propio Mick Jagger, un 'don Juan' que, a veces, ha rozado una juguetona bisexualidad que le ha hecho llegar a mayores audiencias.

La vinculación del Rock con el submundo de las adicciones es indudable. Decenas de mitos vivieron envueltos en sustancias prohibidas y actitudes censuradas por una sociedad que intentaba que sus hijos permanecieran ajenos.

Pero la música les alcanzaba, inundando los cerebros y otros centros del Placer.

No hay estrella del Pop-Rock, de entre las que tienen plaza en el Olimpo, que no haya gozado, sufrido e incluso muerto por un puñado de adicciones, fueran sustancias de poderosa adicción, alcohol, velocidad o sensualidad. O un cocktail de todo.

'Rocketman', un superviviente

El club de los 27 (Janis, Hendrix, Cobain, Winehouse…) fallecidos a la citada edad; Presley y su vida regida por píldoras para dormir, despertarse o adelgazar; Keith Moon, ahogado en excesos; Prince y Michael Jackson; Karen Carpenter y su letal anorexia; Ritchie Valens, Buddy Holly, Ricky Nelson o los poperos españoles Nino Bravo, Cecilia o Tino Casal, muertos todos en accidentes de avión o automóvil.

Una muerte truculenta deja más huella en la memoria que la supervivencia a través de reformas y recaídas, pero es justo recordar que ha habido supervivientes que alcanzaron avanzadas edades tras lucha contra las adicciones. Aun así, la lista de músicos politoxicómanos es interminable.

Biopics

El musical ha resucitado con estos biopics: la verdad oficial con música, encuentra menos resistencia. Elton John logra hacer las paces con su biografía y, de paso, poner en escena un tour de despedida que recibirá la bendición del público fiel y de nuevos aficionados que descubrirán a una potente personalidad musical y, estéticamente hablando, del Pop-Rock de los 70 y que ha logrado perpetuarse a través de altos y bajos.

Cualquier espectador puede llegar a una conclusión en absoluto errónea: la música es un negocio y una amante muy exigente que puede llegar a tomar todo de ti y lograr que te pierdas en un agujero negro.