Cuando uno es inmigrante pueden pasar muchas cosas. Una de ellas es cuando solicitas trabajo. Si eres peruano, colombiano, ecuatoriano, no eres bienvenido en el campo laboral de administración o estar frente al público por más título universitario que tengas. El color, los rasgos no son conveniente para algunos países, eso se llama racismo. Si eres argentino, no porque sabes demasiado, sabemos que el argentino es instruido. Es entonces, donde se plantea uno que ha venido a otra tierra a estar mejor que en el país de uno, por qué se me discrimina.

Tanto italianos como españoles son personas que son inseguras, envidiosas por momentos, por no saber más que algunos inmigrantes latinos. La persona latina generalmente los que vienen a Europa, son personas instruidas porque en sus países se les exige saber para poder trabajar, debe aprender conocimiento de todo incluso de idiomas. Su formación es mucho más completa porque no solo sabe de su propio país, sino del mundo entero, cosa que el europeo carece de esos conocimientos.

Samantha, es una mujer de 50 años, vino a Italia hace tres años de Argentina y nos comenta que si bien fue bien recibida, no ha tenido fortuna en el campo de trabajo. Primero porque con su edad la consideran material descartable, no es joven ni tiene 90-60-90.

Segundo no les gusta que sea universitaria, por lo tanto debió mentir en varias ocasiones diciendo que solo tiene el bachiller y que sabe algo de idioma, cuando en realidad tiene tres títulos universitarios y más de tres idiomas. Tuvo que aprender a crear su propio porvenir, primero en limpieza y luego pudo con mucho esfuerzo ponerse un kiosko.

Pedro, es un hombre de 45 años, vino a España hace cinco años desde su tierra natal Perú. Fue discriminado por su color de piel y sus rasgos en la ciudad. Él es médico de familia, debió ir a un pueblo para ser aceptado porque había pocos médicos allí.

Carlos, es un hombre de 38 años, vino a España hace ocho años de su tierra natal Ecuador.

Es arquitecto y no le dejaron trabajar. Si le dejaron trabajar en la colecta de naranjas pero no como arquitecto, pero no pierde la esperanza de llegar a tener su propio estudio de arquitectura.

La discriminación y el racismo está en todas partes, la gente nativa de cada país piensa que el inmigrante viene a sacar un puesto de trabajo, pero tan solo hace lo que el nativo no quiere hacer, es un puesto de trabajo que no está acorde a sus estudios y que debe pagar un derecho de piso.

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