La Batalla del Jarama

No sé cuántas ofensivas se efectuaron exactamente para tomar la comunicación con Valencia, pero creo que cinco y no se acabó consiguiendo el objetivo principal, aislar Valencia, sede del gobierno de La República.Se prepara una nueva ofensiva, para el día 4 de febrero y todos están en su sitio esperando la orden.

El Teniente Coronel Burillo, mando supremo de las tropas republicanas, se cree que en número de 30.000, los nacionales 18.000 junto al General Varela. Kindelar se encarga de la aviación, Bombarderos Dornier 17E, interceptores BF109 y los cazas Fiat CR32, todo está preparado, sólo queda esperar.

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Superan en hombres y en medios a los nacionales, pero ahí están y no hay marcha atrás, se acaba el día y mañana dios sabe lo que les depara.

Ya es día cinco, levantados con gran sobresalto al escuchar que la gran ofensiva es inminente, aunque ha llovido como si no hubiera un mañana, se ordena permanecer a la espera, aguardando la orden.

El terreno está anegado, de difícil paso, embarrado, dificultad táctica añadida a la inferioridad en número de hombres, lo más seguro es que si llueve así no se ataque, y van a contra reloj en pro de ganar iniciativa, y no hace nada más que retrasarse.

Comienza la ofensiva

Se recibe la orden, día seis. El General Orgaz se ha decidido, se va a tomar la línea de Alcalá de Henares para conseguir cortar la carretera con Valencia. La ofensiva se distribuyen en tres fases, tomar la fabrica militar La Marañosa, avanzar hasta la línea Arganda-Morata y finalizar sobre Alcalá de Henares. Rada sale de Pinto y consigue envolver al enemigo y ocupa el vértice de Cabeza Fuerte, desde ahí avanza hacia La Marañosa, la defensa republicana de la 18 y 48 lo pone difícil en el monte, pero se consigue tomarlo, dominando toda el área próxima al combate.

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Sáenz De Buruaga avanza con apoyo de la caballería desde Pinto hacia el Jarama, reduciendo por completo la resistencia encontrada de Gonquez De Arriba. Asensio marcha desde Valdemoro reduciendo las posiciones republicanas que se encuentra a su paso, llegando a San Martin De La Vega ,y desde ahí controlar el paso del río Jarama. Escamez avanza hacia Ciempozuelos, la 15 brigada republicana defiende la posición, pero esta queda barrida, quedando de esta manera cubierto el flanco derecho de la ofensiva. La cabeza del puente en su lado derecho del río ha desaparecido. Finaliza así el primer día de enfrentamientos.

Los republicanos entran en desconcierto por desorden entre ambos generales , pero se acaban organizando en dos unidades defensivas, el ejercito de Miaja a las ordenes del comunista Modesto, y el ejercito del centro, de Pozas, a las ordenes del coronel Burillo. Miaja acaba por reforzar a las fueras de Pozas con la 11 división del comunista Liester. El ocho de febrero se procede a un ataque conjunto sobre el vértice de la Corbetera, defendida por la 19 división de Márquez.

Se logra tomar y se posiciona en ese lugar a la artillería, desde allí se domina la carretera de Valencia a su paso por Vaciamadrid. Al día siguiente las fuerzas republicanas forman una línea defensiva para defender los puentes Pindoque y Arganda, con ordenes de volarlo en caso extremo para impedir el paso de las tropas nacionales, el coronel Mana se desplegó, junto a la Agrupación Jarama, las cotas y alturas más relevantes en el lado oriental del Jarama son ocupadas.

Llega el momento de cruzar el río, la confianza de Franco en el general Varela hace que le entregue el mando total de las divisiones I, II y III, para establecer una cabeza de puente en el margen izquierdo del río Jarama, cuentan con los apoyos de caballería, aunque el río baja alto de caudal, lo que deja la única posibilidad de cruzarlo por los puentes de Pindoque y Arganda. Pero esto ya se vera, se espera la orden de asalto para tomar y cruzar, no se sabe si por el río, o por los puentes.

Día 10 y se recibe la orden de tomar el puente, esto junto al coronel Barrón y su tercera brigada, y la caballería del coronel Cebollino, así que se dijo alto y claro:” Tomen el puente de Pindoque y pasen a la orilla izquierda del río Jarama”. El resto que permanezca a la espera en reserva hasta que se consolide la cabeza del puente, la aviación soviética en las tropas republicanas son superiores y no hay que correr riesgos, Los bombarderos nacionales, Ju-52, son más lentos que los cazas soviéticos, encima deben cumplir la misión sin ser escoltados por los cazas nacionales, quedando a merced de los cazas soviéticos. Así que Lacalle con sus cazas soviéticos tienen tiempo de sobra para desplegarse y derribar los bombarderos nacionales sin ningún tipo de oposición. Los bombarderos nacionales atacaban una y otra vez, los cazas republicanos no se explicaban la valentía de los pilotos al mando de los bombarderos, viraban una vez, y otra, y volvían al ataque, bombardeando las línea enemigas.

La segunda fase de la ofensiva da comienzo. Junto a Orgaz se persona Franco para ver la ruptura del frente, movilizando una línea de combate de 12.500 hombres. A las tres de la mañana un soldado de las tropas de Africa llega hasta el puente, y logra cruzarlo, después las tropas nacionales pasan a cuchillo a una compañía internacional, con granadas de mano tumban las defensas puestas en las vías del tren. La rapidez y el sigilo de las tropas nacionales no deja tomar las armas a los defensores republicanos, los que intentan explosionar el puente, pero los zapadores han cortado algunos de los cables, el puente no vuela, el resultado es de 85 muertos que yacen junto al puente. El primero Tabor, de Ifni, luego corrió tras las vías férreas y tomo las casas de Pajares. La tropas de la tercera brigada tienen la orden de cruzar el río. Las baterías enemigas, alertadas por la visión en la clara luz diurna comienzan a batirse intensamente sobre el puente de Pindoque, consiguieron gran número de bajas ante los tumultos para cruzar el puente. Durante la madrugada paso el resto de la tercera brigada, no sin dificultades. El capitán Mialla al mando del escuadrón de Calatrava comenzó a batir de inmediato la orilla izquierda del río. Tres regimientos de caballería al mando del Coronel Cebollino, al galope y a la carga, sube el vértice de Pajares, seguido de unidades de infantería, llegando hasta la carreta de Arganda y Chinchón. Tras la primera defensa de las tropas republicanas, estas huyen, estamos ante la penúltima carga de caballería Española en su historia.

A las diez de la mañana se aproximan a las posiciones tropas republicanas, son carros de combate T-26, con intención de tapar la brecha en la línea de defensa republicana. Por la tarde la cabeza de puente es consolidada, la brigada de Cabanillas se le ordena que también pase el río por el sur, por el puente de la carretera de San Martin de la Vega. La tercera compañía de Tabor, al anochecer, pasan el puente y lo toman a cuchillo. Los republicanos no logran volar el puente. El puente por su grosor permitía el paso no sólo de las tropas a pie, sino también de las mecanizadas y pesadas. Al final del día las tropas han tomado San Martin de la Vega. Al día siguiente Sáenz De Buruaga y sus tropas cruzan y se juntan con las Asensio en el centro del frente. La debilidad de las defensas republicanas era más que evidente.

Las tropas de Asensio toman el Pingarron, dominando la carretera de Morata de Tajuña . Aunque la defensa de la 15 brigada internacional había sido reforzada, ya que el Monte de Pingarron es estratégicamente uno de los puntos más importantes. Un objetivo casi suicida, lanzando las tropas nacionales a su toma, lo que consiguen finalmente. Siete horas de combate incansable con los republicanos situados mejor tácticamente y más elevados. La 15 internacional tiene que replegarse hacia una colina cercana bajo intenso fuego nacional denominada “colina del suicidio” El primer batallón internacional formado por británicos, escoceses y galeses fue castigado duramente durante esas siete horas defendiendo la colina del suicidio. Los regulares capturan a la segunda compañía, 40 ingleses se lanzan al rescate de sus compañeros, vuelven seis y la colina es abandonada definitivamente. Los combates se suceden durante todo el día, los republicanos sufren muchísimas bajas, el batallón Ingles compuesto por 600 efectivos, acaba el día con 225.

El 13 de febrero Liester llega al frente del Jarama, comenzando el contraataque de los republicanos, Buruaga es debilitado, y entra en combate el general Walter. Pozas refuerza las brigadas para atacar a la Corbetera, en manos de las tropas nacionales. Pero las disputas entre los generales republicanos, Poza y Miajas, obliga a intervenir a Largo Caballero para reorganizar el frente de Madrid. Las discrepancias entre los republicanos y los asesores soviéticos se hacen notorias, ceses, renuncias y sustituciones entre los oficiales republicanos empiezan estar a la orden del día. Las tropas republicanas acaban al mando de Miajas, y del estado mayor al mando de Vicente Rojo. La agrupación es dividida en tres divisiones.

Los refuerzos llegan a 12 brigadas, con un total de 76 batallones frente a los 28 batallones nacionales. Esto lograría frenar el ataque de las tropas nacionales. El enfrentamiento era brutal, muertes numerosas subían las cuentas en las cuentas de ambos bandos. Las tropas legionarias pasan a posiciones defensivas y elevadas. Las escuadrillas aéreas republicanas seguían perjudicando enormemente a las escuadrillas nacionales, estos hacían los que podían.

El 17 de febrero se efectúa la ofensiva republicana en la loma de La Marañosa y la del Pingarron, siendo esta rechazada por las tropas de Varela. Los envites aéreos acaban con un 8 a 3 a favor de las tropas nacionales, el control aéreo pasa a manos del bando nacional. A partir del 18 el Pingarron comienza a ser la disputa entre ambos bandos. Entre los días 18, 19 y 20 la balanza parece inclinarse para los republicanos, pero la tenacidad de Varela y Orgaz desmoronan las esperanzas. El Pingarron es atacado masivamente, los nacionales logran defenderlo a pesar la situación dramática, Liester no cesa en la toma, aunque no lo consigue.

El Pingarron se lleva los máximos medios por ambos bandos, posición ansiada por republicanos y nacionales. A las ocho y media de la mañana, Liester, intenta una nueva ofensiva con gran número de recursos, casi todos los oficiales causan baja.

A las nueve Liester logra repeler y quitar a los regulares, quedando estos completamente aniquilados. El daño ocasionado a la 15 brigada internacional fue inmenso. Se ordeno un nuevo contraataque, pero las fuerzas desfallecidas se negaron, pero los americanos comenzaron un nuevo ataque seguidos por quien podía seguirles, hasta que llegaron a una planicie, donde quedaron a merced del fuego enemigo, y sin cobertura alguna, los internacionales republicanos caían como moscas, así durante horas. Al final la orden de retirada, saltaban de agujero en agujero como podían hasta sus posiciones, otros optaron por esperar a la noche para replegarse.

El Pingarron es tomado en decisivas y consecutivas ocasiones por ambos bandos, haciendo alago de gran cantidad de medios humanos y mecánicos en grandes ofensivas. Las laderas y cada uno de los rincones quedan sembrados de cadáveres. Franco y Ordaz se presentan en primera línea y El Batallón Lincoln formado por americanos quedo aniquilado. El General Republicano Gal, fracasa en los últimos ataques al Pingarron y San Martin de la Vega, las posiciones se perpetúan en manos de los nacionales. El frente republicano retrocede unos 15 a 20 kilómetros. Los republicanos no logran frenar la ofensiva de los nacionales, los nacionales no logran cortar la comunicación con Valencia. Se considera técnicamente una batalla en tablas para ambos bandos, pero nos paramos a pensar en los datos de los bandos, los medios aportados y las fuerzas utilizadas, llegaremos a la conclusión que quien más perdió sin duda fueron los republicanos, no logrando repeler, ni hacer retroceder al bando nacional.