Tremendo bochorno el vivido anoche en la última gala de #Gran Hermano VIP 5. Lo que se preveía una noche calentita acabó siendo un auténtico esperpento en el que no faltó ni el más mínimo detalle para avergonzar a la audiencia.

Uno de los protagonistas de la noche de ayer fue el invitado ¿estrella? por parte de la dirección del programa, Tonino Lamborghini, padre de Elettra y que acudió al plató de Mediaset con la intención de defender a su hija tras la semana más dura para esta desde que comenzara el encierro en Guadalix de la Sierra.

Después de que se repasaran los vídeos con los mejores -que bien podrían ser los peores- y en los que llagamos a escuchar de boca de Aída y Alejandro perlas como que la italiana bien podría estar en 'la esquina de una carretera' insinuando que da el perfil de dama de la noche, Tonino no pudo sino saltar para defender a su hija gritando que no era ninguna prostituta y perdiendo los papeles después de que, en su defensa, la madre de Aída pensara que le había respondido atacándole a ella y llamándole a la que sería expulsada lo mismo que Abad le profería en los vídeos.

Anuncios
Anuncios

Fue en ese momento cuando, fuera de sí, Tonino, mientras estaba siendo calmado por su mujer, propinaba un manotazo a su esposa como un acto reflejo en un gesto gravísimo que fue banalizado a pesar de emitirse ante millones de personas al otro lado de la pantalla que, en muchos casos entendieron el gesto como un síntoma de 'malos tratos' que merecía la expulsión del plató de ese señor. Algo que, como ya saben, no ocurrió quedando todo en una simple corrección por parte de Jordi González.

Ya después con Aída expulsada en el plató se jugó a lo que ella quiso llevando la entrevista a su terreno, defendiéndose del grupo formado por la italiana, Daniela, Aless, Irma y casi todos menos Alejandro aludiendo a que con esa falta latente de educación no sabía ni qué hacía dentro.

Ahora ya está fuera de GH VIP 5 y empieza el carrusel de entrevistas por todos los lados.

Anuncios

Aída está de vuelta en el candelero mediático.