La figurinista Yvonne Blake estuvo ingresada en un hospital de Madrid tras sufrir un Ictus que afecta los vasos sanguíneos del cerebro y que comúnmente se conoce como embolia o ACV. Desgraciadamente, sus últimos días no fueron tan felices como su vida en general. Esta mujer fue símbolo de trabajo y constancia dejando un legado que la inmortalizará.

Recordemos que fue ganadora de 4 premios Goya, ganadora del Oscar por 'Nicolás y Alejandra' en el año 1971 con el premio de Mejor Diseño de Vestuario. Posteriormente en el 2012 recibe el premio Nacional de Cinematografía. Fue privilegiada porque tuvo el placer de trabajar con directores de alta trayectoria que han marcado una pauta en el Cine mundial, como es el caso de François Truffaut, John Sturges, Paul Verhoeven, Peter Bogdanovich, Milos Forman y Richard Lester.

En una entrevista realizada por el diario El País se destacó el talento de esta profesional que junto al reconocido decorador Gil Larrondo habían creado una química que traspasaba las pantallas.

Un poco de la historia de Yvonne

Nacida en Manchester, Inglaterra, en los años 40, pasó gran parte de su infancia entre España y su ciudad natal. Desde su adolescencia tuvo clara su pasión por las artes, realizó estudios de escultura y diseño en el Regional College of Art & Design de Manchester.

Cuando llegó a Madrid presentó su trabajo como diseñadora en la casa Bermans y fue aceptada colaborando desde su entrada con vestuarios para películas. Así fue cómo poco a poco fue incursionando en el mundo del cine hasta llegar al sitial de honor donde permaneció hasta su muerte.

No cabe duda de que vivió en plenitud su carrera y que cada triunfo fue el resultado de toda la dedicación y el esfuerzo que le ponía a cada uno de sus proyectos.

Blake una mujer con temple

En este mundo machista reconocer el triunfo de una mujer parece casi imposible e Yvonne logró tras su apariencia delicada, y a veces dispersa, encajar perfectamente en los estándares del mundo actual.

Se podría considerar que es una mujer con temple que fue capaz de trabajar con directores, productores y diseñadores reconocidos en el mundo. Con constancia llegó a presidir una institución tan importante como la Academia de Cine y asumió ese reto aún con su edad. Nunca le tuvo miedo a las nuevas experiencias y se mantuvo abierta a los cambios.

Varias generaciones de jóvenes aprendices pasaron por sus manos, sembrando en cada uno de ellos la semilla de las artes.

El mundo del cine lamenta su muerte y siempre será recordada como una pieza fundamental para el desarrollo cinematográfico. Sus ojos se cerraron junto a su familia dejando desolación, pero como se dice en el mundo del cine, el espectáculo debe continuar, siempre la recordaremos.

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