A unos 80 aumentan los casos de denuncias por abuso sexual por parte de sacerdotes en Chile, con la reciente declaración del Vaticano el pasado miércoles al suspender al sacerdote chileno Ramón Iturra por tener en su contra denuncias por abusos sexuales cometidos en los años 1987 y 1988. La Santa Sede ordenó en contra de este sacerdote una medida cautelar que le prohíbe ejercer el Ministerio Sacerdotal, según un comunicado emitido por la Diócesis de Linares.

El caso Karadima y el Vaticano

Tras una serie de denuncias por abuso sexual iniciadas por las víctimas en el 2003 en contra del sacerdote chileno Fernando Karadima, la Santa Sede inició investigaciones en el 2010, y en el año 2011.

Dicho sacerdote fue encontrado culpable, costituyendo un escándalo para la Iglesia Católica chilena. Sin embargo, aunque se crea que la información es nueva, en las investigaciones salieron a relucir hechos más antiguos, desde la época en que Karadima se inició en su carrera sacerdotal por los años 50.

El Papa Francisco recibió el pasado mes de abril a tres de las víctimas que fueron objeto de abuso por parte de Karadima, a quienes les pidió perdón. Asimismo, hace unas semanas atrás y tras una serie de acusaciones contra otros miembros de la Iglesia Católica chilena, por encubrimiento en el caso del sacerdote Karadima, los obispos renunciaron masivamente.

Acusaciones contra Iturra

Por su parte, Ramón Iturra, sacerdote chileno ejercía su Ministerio Sacerdotal en la parroquia de Concepción perteneciente a la Diócesis de Linares en Chile y fue acusado por Cristián Alcaíno, un ex ministro sacerdotal, de haber abusado sexualmente de él cuando tenía 11 años de edad.

Esta denuncia al parecer llegó al Vaticano [VIDEO] en el 2017, y por no tener respuesta la víctima entregó una carta con su denuncia para entregarla al Papa Francisco, aprovechando su visita a Chile el pasado mes de abril, quien coincidencialmente, tenía entre los objetivos de su visita, profundizar investigaciones relacionadas con encubrimientos en el renombrado caso del también sacerdote chileno Fernando Karadima.

El Vaticano en su decisión ordenó además investigar las otras parroquias donde Iturra ejerció como sacerdote.

Pero esto no termina aquí, unos días antes de la visita del Papa Francisco a ese país suramericano, uno de los portavoces de la Congregación de los Hermanos Maristas en Chile, admitió que unos 30 ex alumnos, en 5 colegios distintos, habían denunciado casos de pederastia que quedaron impunes entre los años 1970 y 2010.

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