Bajo el Título “El indulto de Juana Rivas es una obligación moral del gobierno de Sánchez” se pretendía alcanzar las 1.500 firmas a través de la página change.org, y parece que se va a lograr ya que más de 200.000 personas han firmado en sólo dos días la petición.

El pasado Viernes 27 de julio de 2.018, Juana Rivas fue condenada por un Juez Titular del Juzgado Penal nº 1 de Granada, por los delitos de sustracción de menores y desobediencia, a cinco años de prisión, seis de inhabilitación para ejercer la patria potestad y además indemnización de 30.000 euros al padre de sus hijos, Francesco Arcuri.

¿Cómo se inició el caso de Rivas?

Recordemos que Juana Rivas y Franceso Arcuri se conocieron en 2004.

Cinco años después, Arcuri fue condenado a tres meses de prisión y se le impuso orden de alejamiento por haber golpeado a Juana repetidas veces hasta hacerla requerir atención médica.

Poco tiempo después la pareja se reconcilia y se traslada a vivir a Italia, pero en mayo de 2016, Juana decide regresar a España con los dos hijos de ambos que para ese entonces tenían 12 y 4 años de edad, manifestando que huyó para no seguir siendo víctima de malos tratos.

En julio de 2016 Juana Rivas interpone denuncia por Violencia de género, sin embargo, la misma no ha prosperado a fecha actual, pues en principio el Juzgado de Violencia de la Mujer Nº2 de Granada la desestimó por considerar que no tenía competencia ante unos hechos ocurridos en Italia.

Sin embargo, ante la presión pública, y puesto que el artículo 17 del Estatuto de la víctima del delito prescribe que en casos como éste la denuncia debe ser remitida “de inmediato” a las autoridades competentes del Estado en donde el delito fue cometido, el Ministerio de Justicia ordena traducir la denuncia y remitirla a Italia.

Actualmente se desconoce el estado de dicha causa.

La denuncia que de inmediato interpuso Francisco Arcuri en contra de Juana apenas se enteró que ella no regresaría a Italia, por el delito denominado Sustracción Internacional de Menores provocó que un Tribunal en diciembre de 2.016 ordenaa a Juana devolver los niños al padre. Esta decisión fue apelada, pero la sentencia fue ratificada por la Audiencia de Granada, la reacción de ella fue huir nuevamente.

Antes de desaparecer, en julio de 2017, declaró con lágrimas y voz entrecortada que defendería a sus hijos hasta su último aliento. En Agosto ella reaparece entregando a los niños, los cuales se encuentran viviendo actualmente junto a su padre en Italia.

La opinión pública

“Juana está en mi casa” es la expresión que se comenzó a utilizarse en apoyo a Rivas desde que se supo de su desaparición motivada a la negativa de entregar sus hijos al padre, pues muchas personas argumentan que no se puede otorgar el cuidado de los hijos a un maltratador.

La frase comenzó a verse en las calles, en redes sociales y a escucharse como grito de consigna en las marchas en apoyo a Juana Rivas.

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