Antonia Dell'Atte se ha convertido en una de las protagonistas de Masterchef Celebrity. Sólo se ha emitido un programa y la italiana ha conseguido estresar a muchos de sus compañeros, además de perjudicarles en la prueba de eliminación.

Santiago Segura ya la ha bautizado como "la mosca cojonera" del reallity. Ella le corrige diciendo que es la "mosca cojonuda". De momento, parece que Antonia es la villana de la edición.

Un cásting de lujo

Masterchef ya ha empezado y ha sido un éxito. La edición, que ha contado con la vuelta de Eva González, se ha estrenado con un 24'7% de share y casi 3 millones de espectadores. Es el mejor dato de las tres ediciones del "Celebrity".

La primera se estrenó con un 21% y la segunda [VIDEO] con un 18'9%.

El éxito se debe en gran parte a las expectativas que ha generado el elenco de concursantes. Esta edición tiene a pesos pesados del entretenimiento como Boris Izaguirre, Santiago Segura o Mario Vaquerizo. También hay actores de la talla de Paz Vega, María Castro, Dafne Fernández o Iván Massagué.

En el cásting también hay un torero, Oscar Higares, un cantante, Xuso Jones, la todo terreno Paula Prendes y dos deportistas: Ona Carbonell, campeona de natación sincronizada y Jaime Nava, capitán de la selección nacional de rugby

Del mundo de la farándula vienen Carmen Lomana y Antonia Dell'Atte. Precisamente estas dos concursantes son las que más roces han protagonizado con sus compañeros e incluso, con el jurado.

Dos perfiles que desquician

Lomana y Dell'Atte son dos perfiles muy peculiares.

Tampoco hacen el mínimo esfuerzo por disimular. Lomana llegó al concurso de cocina con un vídeo de presentación donde no hacía nada más que mirar cocinar a su asistente del hogar mientras le daba órdenes con su tono de voz "tan natural".

Carmen, que se calificó a ella misma como "muy trabajadora", presentó el plato de la primera prueba de la edición sin haberlo probado antes. Este gesto le supuso el primer mal rollo. Jordi Cruz la acusó de entrar al concurso con "desgana".

El estilo de Dell'Atte fue otro. Ella sufre incontinencia verbal y una sed de protagonismo constante. El problema es que para el espectador su histrionismo, en ocasiones, se vuelve pesado. Bibiana Fernández ocupaba ese papel el año pasado pero al menos tenía gracia. Antonia a veces se hace excesiva, en todos los aspectos.

La italiana parece que sabe cocinar y de hecho, se tiró el equipo a sus espaldas en la segunda prueba. Ayer se convirtió en la mejor concursante según el jurado, lo que le dio el poder de repartir los platos en la prueba de eliminación.

Ahí es donde Antonia asumió el papel de villana y masacró a sus compañeros sin piedad.

Otros miembros de su equipo no entendieron por qué fue la mejor concursante. Santiago Segura la calificó como "mosca cojonera". La italiana parece que en un primer momento se molestó, pero Santiago lo arregló diciendo que él a veces también es un "mosco cojonero". Dell'Atte le quitó importancia al roce asegurando que ella es una "mosca cojonuda".

Parece que la italiana protagonizará más enfrentamientos. En la rueda de prensa de presentación del programa acusó a Carmen Lomana de ser "competitiva y manipuladora". Dijo que Lomana "o alguna mano negra" habían creado los conflictos. Finalmente sentenció que es normal "porque yo se cocinar y ella no".

Paula Prendes se convierte en la primera expulsada

El azar hizo que Antonia y Carmen acabasen en el mismo equipo en la segunda prueba. El líder de la formación era Boris Izaguirre, pero la italiana acabó asumiendo el mando a base de no callarse ni un segundo. Y mira que es complicado hablar más que el venezolano.

Ganaron y Antonia se llevó el premio de mejor concursante en la prueba. La victoria le dio la posibilidad de adjudicar qué platos debía hacer cada compañero en la prueba de eliminación.

El reto que debían superar los concursantes para seguir en Masterchef era reproducir un bombón del maestro chocolatero David Pallás. Había unos bombones más fáciles de reproducir, otros más complicados, de hecho Pallás dio un apunte sobre la dificultad de cada bombón antes que Dell'Atte hiciese su reparto.

Todos los compañeros le pidieron a la italiana que fuese benevolente, los que se jugaban su continuidad y los que miraban desde la grada, pero Dell'Atte fue por libre. Perjudicó especialmente a tres concursantes dándoles las combinaciones de bombones más complicadas: a Paula Prendes, Ona Carbonell y David Massagué.

Estos tres concursantes debían hacer bombones con colorante y calentando diferentes tipos de chocolate, lo que los ponía en desventaja frente a los demás. Massagué supo salir airoso, pero Carbonell y Prendes no llegaron a rellenar todos los bombones.

Al final el jurado decidió que Paula Prendes debía abandonar las cocinas de Masterchef. La asturiana se fue llorando del programa y admitió sentirse muy triste. Dijo que su peor pesadilla era salir de las primeras, y Antonia Dell'Atte la sentenció.

Boris Izaguirre demuestra que es el rey del entretenimiento

Desde Crónicas Marcianas no se había visto a un Boris Izaguirre tan rápido, tan en su salsa. El venezolano gana muchísimo cuando se siente libre, cuando no hay guion. Entre tanto peso pesado del humor, Boris ha sabido destacar y dar al espectador los mejores momentos.

Ya ha soltado varias frases que pasarán a la historia del Reality. En la primera prueba, después de servir un risotto exquisito, según el jurado, pero estéticamente mal presentado, el venezolano se declaró "emplatadofóbico". "Considero que el emplatado es una gran mariconada, sobrevalorada, y yo ya soy suficientemente maricón como para estar cayendo en más mariconadas" sentenció Izaguirre.

Sus comentarios constantes, como si fuese un narrador de fondo, han sido claves para que el primer programa funcione y entretenga. Santiago Segura de momento está mostrando un perfil más discreto y Mario Vaquerizo sigue en forma, aunque peca de histrionismo al igual que Dell'Atte.

Pese a que la edición ha empezado con poca cocina, sí ha sabido ofrecer un programa dinámico y la audiencia ha respondido. Veremos qué nos depara la próxima entrega. Por el avance, donde Paz Vega se corta una uña, parece que nos espera un programa tenso.