Después del escándalo Harvey Weinstein, todo aquel que fuera sospechoso o acusado de violación o acoso tenía sentenciada o dañada su carrera artística en Hollywood. Entre los cientos de implicados, el que tenía una situación más peculiar es el cineasta franco-polaco Roman Polanski, que desde hace cuatro décadas no puede pisar los EE.UU., so pena de acabar en la cárcel por la violación a la entonces adolescente Samantha Geimer, por lo cual pasó un mes en prisión y pudo huir a Francia al salir.

Polanski y Cosby fueron expulsados en mayo

Polanski fue expulsado de la Academia de Hollywood el 3 de mayo, en donde podía votar al haber ganado un Óscar al Mejor Director por “El pianista” en 2003, junto con el cómico afroamericano Bill Cosby, también acusado de violación.

Pues hace semanas, la Academia ofreció entrar en ella a varios actores y cineastas, entre ellos dos actrices francesas: Léa Seydoux (“La vida de Adèle”) y Emmanuelle Seigner (“Basado en una historia real”).

La segunda está casada con Polanski, actualmente con 84 años de edad y con quien comparte dos hijos y muchas películas juntos. Pese a las acusaciones a su marido, siempre le ha apoyado. Y ella ha reaccionado de manera inesperada para Hollywood.

'Insoportable hipocresía'

En una carta publicada en Journal du Dimanche, Seigner ha sido dura, directa y categórica en su rechazo: “¡No, gracias!” Luego, fue dura en su crítica. “Siempre he sido feminista, ¿pero cómo puedo ignorar que la Academia hace semanas que expulsó a mi marido de la Academia para satisfacer los tiempos que corren?”, en clara alusión al Movimiento MeToo, que ha revolucionado la industria y ha abierto los ojos sobre cómo es tratada la mujer.

Califica este ofrecimiento de “Insoportable hipocresía”, y como piensa que le lloverán críticas, dice: “Ésta Academia quizá piensa que soy una actriz más bien arribista, sin carácter, que olvida que está casada después de 29 años con uno de los más grandes directores de Cine”.

Emmanuelle recuerda que Polanski no es para nada “Esa caricatura machista ni el símbolo del mal que asola el cine”. Y otra crítica directa a la Academia: “Ustedes me ofenden, y eso que dicen que quieren proteger a las mujeres”. Defiende que entren mujeres para votar “En nombre de una necesaria feminización”, pero lamenta que el Movimiento MeToo, en su parecer, está perdiendo la auténtica esencia que lo inspiró. Algo a lo que quiso poner remedio el Manifiesto firmado por 100 artistas francesas, entre ellas Catherine Deneuve, aunque luego fue menospreciado por el movimiento feminista.