Como es habitual en estos casos, el Rey de España acudió a las instalaciones de la Federación Española para despedirse y desear suerte a la selección española de fútbol. Una vez que terminó su discurso se dirigió a todos los integrantes para darles la menos y es cuando llegó uno de los momentos menos esperados de esta jornada. Cuando llegó el turno del jugador del Barcelona, Gerard Piqué, este se detuvo y estuvo hablando un buen espacio de tiempo.

Ante esta escena tan sorprendente, buena parte de los informadores nacionales se preguntaron cuál era el tema que había provocado este encuentro tan amable entre ambas personas.

Rápidamente corrió el rumor de que podría tratarse de algún tema de Cataluña. No en vano, el jugador blaugrana se ha caracterizado por una defensa apasionada del referéndum en Cataluña y hasta ha realizado algún que otro comentario en contra [VIDEO] de la posición del actual Rey de España con respecto a esta comunidad autónoma.

Interés por el suceso del que ha sido víctima Piqué

Pero nada más lejos de realidad, sino que por el contrario Felipe VI le estaba preguntado por el reciente robo del que ha sido objeto la vivienda en la que convive con su pareja, la popular cantante Shakira. El jugador blaugrana le da toda serie de explicaciones sobre este incidente e indica que se había producido por la noche, para finalmente darse un caluroso apretón de manos para culminar este encuentro tan especial.

No obstante, no han faltado comentarios en las redes sociales en los que se dice que esta escena estaba planificada por parte de la Casa Real de España para acercarse a los sentimientos de la población catalana. Y en este sentido, no puede olvidarse que Gerard Piqu [VIDEO]é es uno de sus símbolos más relevantes de este sentir entre la gente. En especial, por parte de la gente vinculada con el deporte rey por excelencia.

Contrasta con el gesto de De Gea con Pedro Sánchez

En estos días de despedida de la selección nacional de fútbol, antes de partir a Rusia, se han producido otros encuentros, aunque no tan amigables como este. En concreto el protagonizado por el nuevo presidente del gobierno, Pedro Sánchez y el portero titular de la selección, David De Gea.

El portero no aplaudió el discurso del Presidente del Gobierno por sus palabras cuando hace cuatro años se desarrolló el Caso Torbe y que involucraban al jugador español con una red de prostitución que al final no se confirmó. Este escándalo llegó a ser la portada de buena parte de los medios de comunicación nacionales.