Dicen que los pirómanos sociales, cada vez que intentan echar agua para rebajar el tono de una conversación o la situación límite a la que ha llegado a una relación humana, en lugar de calmar las llamas, las avivan de mala manera.

Eso es lo que, quién sabe ya sin querer o queriendo, está haciendo el bueno de Jorge Javier Vázquez en las últimas fechas en las que no ha tenido problema alguno en hacer público el problema personal que tiene con varias de las colaboradoras de su programa y más expresamente con Belén Esteban.

Jorge Javier, planta cara a Belén y Patiño

Después de confesar que había estado rajando [VIDEO]a sus espaldas a la princesa del pueblo y que lo volvería a hacer "por que la quiere" y de llamar "brujas" a esta, a María Patiño y a Gema López, todos estos y alguno más se veían las caras en Sálvame durante la última emisión del programa más rosa de la televisión patria.

Lo hacían con unos rostros que dejaban poco lugar a dudas. Ninguno de ellos hubiera querido estar allí si no fuese su trabajo y estuviesen obligados. Tocaba hacer de tripas corazón y sacar adelante un programa que no tardó en sacar lo que todos pensaban de cómo se estaba avinagrando el ambiente en Sálvame.

Muy contundente fue el denominado "rey del cortijo". Y es que Jorge Javier no dudó en manifestar que desde hace tiempo las cosas no son como eran y como deberían serlo para el correcto funcionamiento del programa. Lo que el de Badalona confesaba ante toda España es que tanto él como las altas instancias de la cadena tenían "un problema que tenemos muy detectado".

El grave problema interno de Sálvame

Un problema que revelaba a renglón seguido en un tono de reprimenda que dejaba callada a toda la mesa de tertulianos: "Hace tiempo que no nos escuchamos nadie.

Eso es lo que pasa. Ese es el problema que tenemos". Poco después agregaba que "llevamos demasiado tiempo juntos".

Una afirmación, esta última, que hacía entrever que quizás todos no van a seguir [VIDEO] la próxima temporada. Lo hacía mirando a Belén Esteban, María Patiño y Lydia Lozano. Tres pesos pesados del programa con los que, parece, ha perdido el feeling y quién sabe si van a poder restaurarlo.

Después de recordar lo sucedido el pasado sábado en el Deluxe, volviendo a asegurar que parecieron "amargadas y superadas", subrayando el menosprecio que ya les hiciera entonces, las tres 'Marías' se quedaron con cara de no saber qué decir hasta que trataron de salir al paso y cambiar el tema cuanto antes. Parece que Sálvame tiene un problema interno... y serio.