La hija de Terelu Campos ha estrenado su mayoría de edad a lo grande. Su entrada en el mundo del corazón se podría decir que se ha producido como un elefante en una cacharrería: con una portada que desvelaba su rostro antes de cumplir los dieciocho años y protagonizando una polémica que promete traer cola contra el programa en el que trabaja su madre y contra la colaboradora mejor pagada de Telecinco. ¿Quien da más?

Y es que Alejandra Rubio, que parece pasarse la vida en las redes sociales subiendo modelitos, primeros planos de rostro y vendiendo al mundo su infinito amor por el DJ de las ojeras prominentes, también tiene tiempo para meter la pata y hacerlo hasta el fondo.

Así al menos lo retrataban en la última emisión de Sálvame en la que la convertían en protagonista.

La hija de Terelu llega fuerte

Allí, Kiko Hernández, a quien parece no le acaba de caer bien del todo 'Ale', por lo que sea, reveló que había sido testigo de cómo esta "cargaba", como lo adjetivan nuestros compañeros de EsDiario, contra Sálvame, espacio en el que cabe recordar se gana la vida su madre, Terelu.

Pero la cosa no quedaba ahí, ya que Hernández se guardaba la 'metida de pata padre'. Esta no sería otra que la afrenta que le habría hecho a la compañera de su madre en el programa más rosa de la televisión, Belén Esteban.

Según narran nuestros compañeros del citado diario y tal y como se habría contado en el programa de marras, Alejandra no tuvo mejor ocurrencia que darle un "me gusta" a un comentario [VIDEO] referido a Andrea Janeiro, más conocida como Andreíta, en el que no dejaban nada bien parada a la hija de la de San Blas.

Alejandra Rubio vs Andreíta

Algo que resulta de lo más curioso si tenemos en cuenta que, al menos públicamente, se había venido vendiendo que ambas eran 'súper amigas' y que solo la distancia impedía que esta relación que llevan manteniendo durante años fuera aún más estrecha de lo que lo era cuando ambas vivían en Madrid y compartían salidas festivas nocturnas. [VIDEO]

Situación que queda más que en entredicho a pesar de que Mila Ximénez, portavoz de la joven en Sálvame, se afanara en defender a la hija de su compañera indicando que, tras hablar con ella, esta se había mostrado muy arrepentida de lo que califica como un "error" y que nada tiene que ver con lo que ella piensa.

Según Ximénez, se habría encontrado al otro lado de la línea a una joven desconsolada y llorando sabedora de que la había liado. La duda de si lo piensa o solo se le fue el dedo está en el aire.