La semana pasada ha sido movidita en el corazón del estercolero en que se ha convertido el programa decano de las tardes en Telecinco. Sin Kiko Matamoros, empeñado en los últimos tiempos en ser el azote de sus compañeros afeándoles determinadas conductas y comentarios, lo que le valió el alejamiento por parte de muchos de ellos, la corrala de “Sálvame” andaba cada día más enfangada.

Tal vez por eso a la productora del programa se le ocurrió la idea de relanzar la sección que daba voz a la audiencia: El defensor de la audiencia [VIDEO] y llamó para ello a Carlos Lozano en período de descanso tras finalizar “Granjero busca esposa”.

La mala educación de la 'pandilla merendilla'

Tanto Belén Esteban como sus adláteres (léase palmeros) se revolvieron como gato panza arriba y le dieron a Carlos un recibimiento helado y maleducado a partes iguales. Pero el presentador no se achantó. Lo que pasó después ya es historia.

A los problemas que ya viene arrastrando Belén Esteban desde la mayoría de edad de su hija, se une ahora el Defensor de la audiencia que no deja títere con cabeza. Así fue ese primer día y así fue el miércoles de la semana pasada.

El “Deluxe” aprovechó el tirón mediático de Carlos Lozano [VIDEO] este pasado sábado para entrevistarlo y los colaboradores afilaron sus uñas dispuestos a poner en un brete al presentador pero como en el refrán fueron a por lana y salieron trasquilados.

La primera Belén Esteban en su nueva faceta “periodística” o lo que sea.

No consiguió hacerle a Carlos más que dos preguntas antes de que este la pusiese en evidencia y la dejase sin palabras.

Y fue así con todas y todos, incluso con Jorge Javier Vázquez a quien le propinó un sonoro zasca, de una forma tan educada que el aludido no supo o no quiso replicar. Las redes ardían mayoritariamente a favor de Carlos Lozano a quien reclaman como presentador de un #Reality en Telecinco a la altura de su capacidad.

Su hija y Miguel la ponen contra las cuerdas

La tienen amordazada, sobre todo su hija, que harta de haber sido expuesta mediáticamente desde su nacimiento, le ha prohibido que hable de ella y de su padre al que Belén Esteban ha vilipendiado durante 18 años.

La joven ya ha enviado dos comunicados al respecto amenazando además con demandas, sobre todo a raíz de una chirigota que se metía con su físico, claro que hay voces que apuntan a que lo de las demandas no es cosa de Andrea.

Pero no solo es la hija, también su novio huye como alma que lleva el diablo en cuanto ve una cámara es el caso de este fin de semana en el cumpleaños de Kike Calleja el reportero amigo íntimo de Terelu Campos.

Entraron al bar de tapas en el que se celebraba el evento por separado. El “Migue” a la carrera, mientras ella posaba junto a su compañera Chelo García Cortés, otra de las damnificadas del huracán Lozano y pedía a la prensa que no le preguntasen nada al novio que no quiere participar del show.

Malos tiempos soplan para Belén Esteban que ya no puede hablar de sus dos caballos de batalla: su hija y el padre que la engendró y tampoco de su 'Migue'. Además ha demostrado que como entrevistadora no sirve, publicidad ya no le dan porque el Cue se le resiste, en plató tampoco destaca precisamente y hay una gran parte de la audiencia que desde Facebook y Twitter piden todos los días su desaparición televisiva. ¿Se avecinan unas largas vacaciones? #Televisión