Las aguas hace tiempo que vienen mal dadas para la pareja formada por María José campanario y Jesulín de Ubrique. De un tiempo a esta parte, y después de muchos meses alejados del foco mediático, han vuelto a convertirse en el centro de las principales informaciones de la crónica social española.

Una situación que se producía poco antes de la mayoría de edad de la hija del diestro con Belén Esteban y las declaraciones de la colaboradora de Sálvame indicando que, según sus palabras, el padre de Andreíta no iba a contribuir en los gastos que se iban a desprender de su inminente marcha a Reino Unido para proseguir con sus estudios universitarios.

A partir de ahí seguía sin salir de la prensa rosa a la espera de una conversación con su hija que podría no haber llegado hasta el día en el que saltó la libre informativa hablándose del ingreso hospitalario de su esposa, presúntamente en la unidad de servicios psiquiátricos de un hospital andaluz. Su tardanza en negar aquella historia, vinculándola a los problemas de fibriomialgia de la castellonense, propagaron una noticia que los que la emitieron siguen manteniendo.

Sea como fuere, la prensa volvía a rodearlos, los paparazzis a seguirlos y a incomodar sobremanera el día a día de este matrimonio que recientemente cumplía nada más y nada menos que quince años juntos.

Mucho tiempo en el que han tenido que pasar todo tipo de baches provocados por ellos... y por el ruido mediático.

A pesar de lo que pudiera parecer, tras tantos años siendo perseguidos por los focos, el asunto del desmentido problema psicológico de la odontóloga y el que se vendió como el último mensaje mandado a los periodistas en la red social Facebook por parte de la Campanario -peineta incluida- han sido las gotas que han colmado el vaso.

Campanario se despide por sorpresa de las redes sociales

Tanto es así que, según cuentan nuestros compañeros de EsDiario, a petición de Jesús Janeiro, María José Campanario decidía eliminar su cuenta oficial en la red social Facebook en la que se había emitido el presunto mensaje para los periodistas con la intención de evitar más portadas y con la intención irrevocable de centrar sus esfuerzos en tomar medidas judiciales contra todos aquellos que les están avasallando.

Así pues, después de bajar el telón a todas las cuentas de ambos en las redes sociales para sorpresa de sus fans, llega el momento de iniciar una guerra judicial contra medios y periodistas. Veremos si eso ayuda a que les dejen... o todo lo contrario.