Desde prácticamente el principio de Gran Hermano VIP 5, Irma Soriano ha tenido que luchar contra su fama de teatrera, a causa de la gente que considera que su forma intensa de sentir las cosas no es real. Sin embargo, si por algo se ha criticado aún más a la presentadora, autodefinida como conciliadora, es por su forma de actuar de maneras distintas según quién esté a su alrededor.

El pasado jueves, tras la gala, en la que nominó a Daniela Blume por haber empujado a Elettra Lamborghini, asistimos a un claro ejemplo de cómo puede decir una cosa en un entorno pero luego tratar de lavar su imagen negándola o diciendo lo contrario en otra situación.

Pero no se trata de un caso puntual. Este martes volvió a repetir esa misma conducta. Uno de los temas más comentados de la casa el lunes fue la compra que realizaron Marco Ferri y Daniela, en la que abundaban galletas y chocolate pero, en cambio, faltaban algunas verduras y frutas. Elettra y Alyson Eckmann fueron las más críticas junto a Emma Ozores e Irma. Sin embargo, en todo momento reconocieron que la culpa era suya porque no se habían despertado a tiempo.

Un día después, durante la prueba semanal, Enreda como puedas, Marco y Daniela vieron un vídeo de Alyson en el que bromeaba sobre la abundancia de galletas. Al italiano no le sentó bien, y más tárde discutió con la americana por no haberle comunicado sus quejas directamente a él y haberlo hecho a sus espaldas. En ese momento, Aly se defendió diciendo que no lo había hecho porque la culpable era ella por no haber estado despierta cuando se realizó la compra, pero afirmó que todas sus compañeras pensaban lo mismo que ella.

Irma y Emma rápidamente se justificaron. Especialmente la presentadora andaluza, que escuchó las reprimendas de Marco y, en cuanto la americana no estuvo presente, la criticó por haberla incluido en su protesta. El lunes Irma se quejó de que Marco y Daniela habían comprado lentejas de bote, dijo que no podía más con el pollo, afirmó que “eso no es una compra con cabeza”, se indignó porque no hubiera salmón para Emma, criticó las dificultades que habían puesto sus compañeros para la leche, reprochó la mermelada que compraron el italiano y su novia semanas atrás, alegó que por culpa de este pedido “esta semana nos damos el capricho y la que viene si no se gana ya no comes”, reprendió que parte de la compra “no es comida, es un capricho” y señaló a Marco por la cantidad de huevos que consume.

El martes, sin embargo, se indignó ante Marco y Daniela, con la mirada de “no me creo lo que está diciendo” de Emma como testigo, y afirmó que Alyson no tenía derecho al pataleo porque estaba fomentando el mal rollo, ya que ante eso la única respuesta posible era aceptar sus quejas o reprocharle que se hubiera despertado tarde. “No pasa nada, si uno se adapta, ha habido la explicación que nos habéis dado”, justificó.

Y protestó diciendo que le había dado rabia que la americana la incluyera en sus quejas “porque estás incluyendo a la persona que te ha dicho de aclararlo. No me ha parecido bien. Me ha dado rabia”.

Vídeo de comparación

Ya a solas con Emma, se volvió a quejar de que Alyson la incluyera en sus protestas y le dijo que la había molestado que la metiera porque eso la obligaba a tener “un mal rollo, que ya tenemos bastante”.

Alyson llegó a agradecerle más tarde que la hubiera apoyado e Irma creyó que estaba siendo irónica (porque sabía que en realidad la había vendido), lo que provocó un malentendido entre ambas.

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