bienestar es una palabra que está muy de moda en el mundo de hoy. El término es muy sencillo de entender, como la misma palabra lo indica Bienestar significa estar bien.

Dónde enfocarnos para lograr el bienestar

Alcanzar el “bienestar” no siempre resulta fácil para el común de la gente. La mayoría de las veces nos enfocamos en los problemas, las dificultades de la vida, la rutina, llevamos hábitos poco saludables y nos alejamos cada vez más de estar bien. Es importante destacar que el bienestar abarca todos los planos de nuestra vida: el físico, el mental, el emocional y el espiritual.

Para comenzar a conectarnos con el bienestar, debemos enfocarnos en aquel plano de nuestra realidad en el que nos sintamos mejor y no al contrario.

Mucha gente se concentra en aquel aspecto que lleva peor, por ejemplo, una persona que sufra de sobrepeso, se enfoca justamente en cómo perder peso, la mayoría del tiempo ocupa su pensamiento en los kilos que debe perder, vive a régimen todo el año, duerme con un pie en la balanza, se siente mal porque no nota cambios en su aspecto físico y eso hace que todos los demás planos, tanto el mental, emocional y espiritual se vengan abajo también.

Si nos ocupamos primeramente de mantener en alto aquello que nos hace sentir bien, de seguro que lo que nos hace sentir mal comenzará a cambiar.

Claves para lograr el bienestar

En el plano físico

  • Busca una actividad física que disfrutes hacer, ya sea dentro o fuera de tu casa. Puede ser simplemente caminar 10 ó 15 minutos al día. Preferiblemente que no sea camino a tu trabajo o llevando a los niños al colegio. Intenta que esa caminata sea fuera de tu rutina diaria, que implementes este nuevo hábito con un horario especial para ello.
  • Ten un sueño reparador: duerme 8 horas completas, si tienes que madrugar es recomendable que vayas a la cama temprano. Procura cenar con 2 horas de anticipación antes de acostarte.

En el plano mental

  • Intenta quejarte cada vez menos de lo que ocurre a tu alrededor, no solucionas absolutamente nada con ello, sino al contrario te irás cargando de negatividad.
  • Aleja los pensamientos que te creen desánimo, sustitúyelos por aquellos que te alienten a seguir adelante pese a cualquier adversidad.

En el plano emocional:

  • Rodeate de personas que te hagan sentir bien, con las que puedas reír, conversar y expresar tus verdaderos sentimientos.
  • Revisa constantemente cuáles son tus deseos, por muy lejanos que te parezcan, no los des por imposible. Visualízalos, siente la emoción que te producen y atraelos a tu vida.

En el plano espiritual:

  • Aprende a meditar, no es nada complicado y los resultados son notables a corto plazo. Para empezar es suficiente con que encuentres un sitio tranquilo, permanezcas en silencio respirando suavemente de 5 a 10 minutos.
  • Conéctate con la naturaleza, programa con frecuencia algún paseo al campo, la montaña o la playa. Si no cuentas con mucho tiempo libre puedes visitar un parque y tirarte un rato en el césped recibiendo los rayos del sol.

Con estas 8 prácticas experimentarás cambios positivos a corto plazo y comenzarás a crear una nueva realidad en tu vida que te permitirá sentirte bien.