De la misma manera que tu aerolínea preferida puede tener retrasos, tu menstruación también puede tener algunas demoras (incluso vuelos cancelados) de vez en cuando. Pero es importante que prestes atención cuando en tu ciclo ocurra alguna variación ocasional o un cambio más repentino y duradero. “La menstruación puede ser un indicador de tu salud general”, dice la Dra. Nancy Beth Lebowitz, ginecóloga radicada en la ciudad de Nueva York. “En algunos casos, estas irregularidades pueden ser la primera señal [VIDEO]de aviso”. Aquí te decimos cuales son las que deben preocuparte.

El problema: Te atrasaste un mes (y no estas embarazada)

Si tu ciclo menstrual siempre es puntual y de repente desaparece como por arte de magia, no te asustes.

“Cualquier circunstancia que te provoque estrés, como tener demasiada carga de trabajo o la preocupación de que puedes estar embarazada puede interrumpir tu ciclo”, dice Jane Harrinson-Hohner, enfermera y ex directora del programa de Trastornos Menstruales de la Universidad de Salud y Ciencia de Oregon, en Portland, Estados Unidos.

Aumentar de peso repentinamente, incluso solo de 4.5 a 6.8 kg (10 a 15 lb). Puede alterar los niveles hormonales y retrasar el periodo, pero en cuanto logres estabilizar tu peso, tu ciclo debe restablecer.

Cuando pasen tres meses y no hay señales de menstruación, ¡preocúpate!

Sin embargo, si pasan tres meses y no hay señales de menstruación, entonces debes visitar a tu médico. “Se puede decir que proximadamente un tercio de todas las Mujeres en el mundo, en las que no se identifican otras causas de irregularidades menstruales, tienen altos niveles de prolactina.

La causa más común [VIDEO]de que suban estos niveles (si no estás lactando), es un tumor pituitario no canceroso”, dice Jane Harrinson-Hohner. Un tumor en la pituitaria (glándula productora de hormonas) puede provocar que esta segregue más prolactina.

El exceso de esta hormona puede disminuir la producción de estrógeno y detener la ovulación, provocando que la regla sea menos frecuente o desaparezca por completo. En la mayoría de los casos, el tumor puede tratarse con medicamentos, pero si se rompe el tratamiento, puede crecer y causar dolores de cabeza y pérdida de la visión periférica.

Perder demasiado peso –como resultado de una dieta o de ejercicios intensos- también puede detener el periodo. Si te colocas por debajo de un índice de masa corporal (IMC) de 18, es posible que tu cuerpo no sea capaz de producir suficiente cantidad de estrógeno para la ovulación y la menstruación. Para determinar el IMC, divide tu peso en libras (considerando que un kg equivale a 2.2 lb) entre tu estura en pulgadas (una pulgada equivale a 2.5 cm).

Luego divide nuevamente ese número por tu estatura en pulgadas y multiplica el resultado por 703.

Si tu menstruación se ausenta durante varios meses- este síndrome es llamado amenorrea-, la densidad de tus huesos pueden disminuir y esto te pone en peligro de sufrir osteoporosis. Si ese fuera tu caso, no dudes en acudir a la consulta de un especialista.