Todos los artistas que componen la primera semifinal ya han pisado las tablas del M&S Arena de la ciudad inglesa de Liverpool, sede de la próxima edición del Festival de Eurovisión, desvelando, ante dicha importante cita, sus puestas en escena. En cambio, esta tarde, han ensayado los últimos seis países que forman parte de la segunda semifinal prevista para el próximo jueves 11 de mayo.

Un concierto para Eslovenia

El primer país en subir el escenario de la arena liverpulina ha sido Eslovenia representada, en esta ocasión, por la banda Joker Out que presenta un tema pop-rock que lleva por título 'Carpe Diem'.

La delegación eslovena ha querido recrear, en la puesta en la escena, un verdadero concierto de la banda, con muchos juegos de cámara que resaltan el carisma del grupo. Además, tanto su nombre como el título de la canción, aparecen en el fondo de las pantallas del escenario.

Joker Out intentarán romper la mala racha de Eslovenia que lleva, desde 2019, sin llegar a la final.

Una tormenta para Georgia

Tras el concierto de los abanderados eslovenos, llega el turno de una vieja conocida por los eurofans, la representante de Georgia, Iru, que ya representó el país en la version 'junior' de Eurovisión, y ahora la joven artista regresa a la competición interpretando una balada épica, 'Echo'. Ataviada con un vestido blanco, la artista se pone sobre una plataforma situada en el centro del escenario, mientras, desde las pantallas se arremolinan unas imágenes que recrean una tormenta.

La exrepública soviética intentará conseguir un pase a la final, tras haber fallado en las últimas cinco ediciones, siendo la última vez en el lejano 2016.

Rojo y negro para San Marino

El microestado ha sido el tercer en ensayar esta tarde con sus abanderados, el grupo de los Piqued Jack, con la pieza rock 'Like an animal'. La puesta en muy sencilla, donde prevalece el rojo y el negro.

San Marino tratará de luchar por un puesto en la final del sábado, después de haber fallido, el año pasado en Turín, con Achille Lauro con el tema de glam-rock, 'Stripper'.

Austria trae su icónico baile

El siguiente país en subirse al escenario ha sido Austria, uno de las favoritas para ganar el micrófono de cristal, representado por el dúo formado por Teya y Salena que interpretan un tema pop-dance 'Who the hell is Edgar' (¿Quién diablos es Edgar?).

Las austriacas llevan unos corpiños y guantes rojos y chaquetas y pantalones, respectivamente, de color blanco y negro y traen a Liverpool ya su icónico baile que está haciendo furor en las redes sociales. Además, desde las pantallas, pasan unas imágenes que retraen al conocido escritor, Edgar Allan Poe y de su máquina de escribir.

El país de Mozart, ganador en 2014 , intentará conseguir volver a la final, tras dos años de sequía.

Albania opta por los colores de su bandera

Después del dúo austriaco, ha llegado el momento de Albania, representada por Albina & Familja Kelmendi que proponen la balada étnica en idioma albanés, 'Duje' (Ama). El escenario es impregnado por la bandera del país, utilizando el rojo y el negro en el fondo de las pantallas.

Además, los artistas ejecutan unos pases de baile durante su actuación.

El país del águila bicéfala luchará para conseguir el pase a la final, después del intento fallido, el año pasado, con Ronela y su 'Sekret'.

Unos símbolos tribales para Lituania

El penúltimo país en ensayar hoy ha sido Lituania representada por Monika Linkytė, que vuelve a Eurovisión diez años después, con el pop-gospel, 'Stay' (Quédate). La puesta en escena lituana es la misma que la que se pudo ver en la preselección nacional con la incorporación de unos elementos tribales tanto en los gráficos como en el vestuario.

El país báltico intentará llegar a la final del sábado, tras haber alcanzado la posición catorce con Monika Liu en la pasada edición.

Una puesta en escena muy ochentera para Australia

Los Voyager, representando a Australia con la pieza rock 'Promise' (Promete), han cerrado esta tercera jornada de ensayos. Los australianos han traído a Liverpool una puesta en escena muy ochentera; la banda lleva unos trajes con lentejuelas, además, han introducido un coche en el escenario.

El país de los canguros que hizo su primera incursión en Eurovisión en 2015, quiere intentar volver a la final tras haber quedado en el 15 lugar con Sheldon Riley.