Para construir los cimientos se necesita que el terreno esté nivelado, las zanjas excavadas y también el replanteo bien definido. En cuanto a la mano de obra, es necesario armar el acero, colocarlo en las zanjas y huecos de cimientos, preparar la mezcla de hormigón en la mezcladora y colar el hormigón en las zanjas.

Pasos para elaborar el armado del acero de una viga de cimiento

Para armar el hierro es necesario verificar en los planos la longitud de las vigas y el diseño de las fundaciones o cimientos. Para una casa de tamaño promedio probablemente el acero longitudinal son cabillas de 10 milímetros.

Los estribos que son el acero transversal, pueden ser de 6 milímetros. En una mesa de trabajo se pueden fabricar los estribos. Si la viga de cimiento es de 20 cm de base y 20 cm de altura, entonces los estribos serían todo el recorrido por los 4 lados de la viga y un poco más para cerrarlo es decir el estribo será de 85 a 105 cm en este caso.

Los planos dicen cuanto es el espacio entre los estribos. En estos casos pudiera ser 7, 10 o hasta 15 cm. El armado de las vigas se hace amarrando con alambre cada estribo con 4 cabillas. Los estribos son los que sujetan el acero longitudinal y soportan los efectos de las cargas en determinada dirección.

Distancias mínimas del hierro hasta el suelo

Cuando ya está armada una viga se verifica que este separada del suelo en todos los lados por lo menos de 4 a 7 cm.

El acero jamás debe tener contacto directo con la tierra. La humedad de la tierra puede destruir el acero con el tiempo. Para lograr esto se pueden usar elementos de madera que mantengan al acero a la distancia apropiada de la tierra. Dichos elementos deberán ser retirados cuando se haga el colado del hormigón.

En algunos casos la viga de fundación o cimiento lleva un encofrado de madera o metal. De manera similar se mantendrá la norma en cuanto al recubrimiento que puede ser de unos 4 cm. El recubrimiento es la distancia mínima que hay desde el acero a la superficie del hormigón. Cuando la viga está en el suelo este recubrimiento evita que el acero se contamine y en otros casos cumple la función de darle resistencia a la viga o columna ante la compresión o flexión.

El encargado de la obra puede verificar que todos los estribos estén amarrados y que ningún elemento de acero tenga contacto con la tierra. También en el caso de que se tenga que amarrar una cabilla con otra para poder cubrir la longitud de toda la viga, es necesario que se verifique en el plano la distancia mínima de este amarre, para que en ese punto las cargas perpendiculares puedan ser soportadas.

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