Dos meses después del fallecimiento del cantante francés Johnny Hallyday, al cual Francia entera recuerda con devoción, como hace con la mayoría de sus grandes artistas, la cosa ha degenerado en sus parientes próximos a un argumento casi de telenovela.

Nos referimos a que, en su testamento, conocido esta semana, Hallyday legaba todos los derechos de autor de sus canciones y otros bienes importantes a su última esposa y por lo tanto su viuda, Laeticia. La Prensa francesa se ha hecho eco de estas discusiones familiares, las cuales no esconden para nada sus hijos David Hallyday y Laura Smet (el hijo, también cantante, utiliza el apellido artístico del padre, y la hija, actriz, que él tuvo con la también actriz Nathalie Baye, utiliza su auténtico apellido).

El mes que viene veremos en nuestros cines la película “Cosas de la edad (Rock’n’Roll)” del actor y cineasta Guillaume Canet, donde veremos a Hallyday en su última aparición en Cine interpretándose a sí mismo, junto con Laeticia, donde ya estaba un tanto cascado y con su voz con dificultades al respirar en las frases largas, aunque sin perder su vitalidad única. Entonces, nadie sospechaba ni su próxima muerte, ni que habría estas riñas entre sus parientes.

Ellos no han heredado absolutamente nada

David y Laura no han recibido en herencia absolutamente nada. Ni las guitarras, ni los cuadros, nada. Por ello piensan recurrir a los Tribunales. Pero como el testamento fue registrado bajo la Ley de California (EE.

UU.), donde Hallyday también tenía residencia, lo van a tener muy difícil.

Laura Smet escribió una carta a su padre, póstuma queremos decir, como si se dirigiera a él, intentando entender por qué ha decidido no legarles nada, pero sin comprender su decisión.

“He descubierto, hace pocos días, que has rehecho tu testamento desheredándonos totalmente a David y yo.

Recuerdo cuando nos decías en la mesa: ‘¿Entonces, cuándo tendréis hijos?’”, dice en dos de sus párrafos. Recuerda que sueña varias veces con él, “guapo, sin tatuajes, por fin eres libre y corres entre la bruma”. No quiere reprocharle nada en ningún párrafo, sólo habla de “Tantas preguntas sin respuestas”, y acaba lamentando que “Habría querido que todo esto quedara entre la familia, pero desgraciadamente, nuestra familia es como es”.

Laeticia, la viuda, dice estar triste por lo que ha dicho su hijastra Laura, además de ver cómo la intimidad familiar, después de la muerte de su marido, ha sido invadida por los medios de comunicación, intenta guardar la calma, pero por ahora, todo no ha hecho más que empezar, dice el tópico. Dejan ellos dos en manos de sus abogados todas las gestiones y lo que haga falta para que se les haga caso.

El testamento podría infringir la Legislación francesa

Además, dicen que el testamento, tal como está hecho, contraviene las disposiciones en esta materia de la Legislación francesa.

Y entre las canciones cuyos derechos de autor no parece que verán ni un céntimo, está precisamente “Laura”, que valga la redundancia, Johnny dedicó a su hija. Y para rematarlo, si Laeticia muere, esos bienes irán a dos hijas adoptivas del cantante, Jade y Joy, a partes iguales.

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