#Leonor de Guzmán (1310-1351) fue el verdadero amor del rey Alfonso XI de #Castilla, la protagonista de una relación que no estuvo regida por los intereses políticos , como si lo estuvo el matrimonio del rey con su prima María de Portugal. Matrimonio de conveniencia que no hizo felices a ninguno de los dos, pues el rey ya había iniciado una relación con una joven viuda que le había enamorado desde el primer momento que la admiró, Leonor.

Una reina de hecho

A partir de ese momento, ambos mantuvieron una relación que duró unos veinte años y de la que nacieron diez hijos (ilegítimos), los cuales siempre iban acompañados de regalos.

De esta forma, Leonor llegó a reunir un basto patrimonio repartido por todo el reino (Palencia, Valladolid, Cádiz, Córdoba, Cuenca, Madrid y Toledo) y , por tanto, se convirtió en una de las mujeres más poderosas de la Castilla medieval [VIDEO].

Así mismo, Leonor siempre mostró interés por los asuntos políticos ( acompañaba al rey en sus desplazamientos y reuniones políticas) , participó activamente como colaboradora /consejera del rey, estaba al tanto de todo lo que pasaba en Castilla y recibió tratamiento de reina. Mientras que la reina oficial, María de Portugal, era despreciada y apartada de los asuntos de la Corona. " ... Es notorio quel dicho rey don Alfonso fazía mucho de lo que la dicha doña Leonor quería..." (Documento de la Orden de Santiago haciendo alusión a la relación del rey con su amante).

El fin de Leonor y el inicio de la Casa Trastámara

La posición de privilegio de la que gozaba acabó cuando el rey murió en 1350 de yersinia pestis, durante el cerco de Algeciras, y subió al trono el hijo legítimo que había tenido con su esposa, Pedro I. Él , junto con su madre, iniciaron una cruel venganza contra todos sus enemigos, entre los que se encontraba Leonor. La responsable de la humillación y frustración de la reina durante tantos años.

Leonor, consciente de su situación de peligro, intentó salir de Castilla y pidió ayuda, pero nadie se la brindó: "... Que yo y mis hijos estamos en gran tribulación y peligro. Y envio rogar al conde don Lope de Luna que tenga a bien hablar con vos algunas cosas que cumplen a mí y a mis hijos que no os puedo enviar decir por carta..." . Dicha carta se la envió al conde don Lope de Luna , a lo que él contestó: "...Consolarse en Dios, y hacer por el alma desdicho Rey, limosnas y oraciones..."

Finalmente, la reina se encargó personalmente de que la amante de su esposo fuera detenida mientras que acompañaba el cortejo fúnebre de Alfonso XI y fuera encerrada bajo vigilancia en Sevilla, Carmona y Talavera de la Reina.

Donde, fue ejecutada en 1351, por mandato de la reina María.

Tras su muerte, la situación en Castilla no hizo más que empeorar, ya que sus hijos se encargaron de configurar un grupo muy cohesionado en contra del rey Pedro. Tanto, que al final acabó siendo asesinado en 1369 (El crimen de Montiel) y sucedido en el trono por su hermanastro Enrique ( hijo de Leonor). Introduciéndose así, la dinastía de los Trastámara. Casa que llegó a su máximo esplendor con los Reyes Católicos y que acabó por desaparecer en 1516, con la muerte de la reina Juana I de Castilla, conocida como Juana " La Loca". #historia medieval

Leonor: las claves de su vida

  • La relación que mantuvo con el rey fue más que un capricho, pues en ella existió el amor. Algo que se puede observar analizando algunos aspectos de su vida: su unión duró veinte años y ella se mantuvo a su lado en los momentos más complicados de su vida, como cuando tuvo que hacer frente a la rebelión de los nobles.
  • No fue reina, pero en muchas ocasiones se comportó como tal. Sin embargo, parece ser que no tuvo mucho interés por serlo, probablemente porque ella misma era consciente de los problemas políticos que podía conllevar y porque no quería renunciar a la libertad de la que gozaba.
  • Protegió a sus hijos: se aseguró de que tuvieran un buen patrimonio, concertó sus matrimonios con las familias más poderosas e intentó protegerlos cuando Pedro accedió al trono.
  • Fue una mujer que llegó a tener mucho poder en un mundo de hombres: participó en la política de su época y fue una gran señora feudal, recibía tributos de sus vasallos a cambio de protección.