¿Qué fue de Adèle Exarchopoulos? Tal vez esa pregunta no sea muy común porque de las dos jovencitas que protagonizaron la Palma de Oro en Cannes de hace un par de años, focalizamos nuestra memoria en Léa Seydoux, que es a la que más hemos estado viendo. En contra de su voluntad, porque según afirmó en la promoción de Spectre, ella no quiere ser una celebridad, pero si de verdad huye de lo que implica haberse convertido en una, lo que ha hecho mal han sido sus elecciones como actriz, ya que trabajar con Woody Allen en Midnight in Paris, interpretar a Emma en La vida de Adèle y pasar a engrosar las listas de las chicas Bond no es el mejor camino para permanecer en el anonimato.
Pero el caso de su compañera en el film francés que relataba la pasión entre dos mujeres, una de ellas heterosexual aunque apegada a la fuerza que emanaba su pareja, no es el mismo. La inocente Adèle que, casualidades de la vida, se llamaba igual que su intérprete, es una chica a la que tal vez muchos sepan nombrar debido a dicha coincidencia, pero cuyo apellido pocos podrán pronunciar.
Hace algunos años, cuando empezaba a ser conocida la protagonista de Piratas del Caribe, costó aprenderse que su apellido fuera Knightey, pero la fama de Keira arrasó como un meteorito y uno debía darse prisa en aprender los detalles de su nombre si quería escribir con rapidez todas las noticias que generaba.
No ha sido así paraAdèle Exarchopoulos: ninguna de sus películas previas a la dirigida por Abdellatif Kechiche tuvo demasiada repercusión en nuestro país, y posteriormente tampoco sus trabajos, un corto y tres largometrajes sin mayor eco pasada la frontera, solicitan con urgencia el dominio de su identidad.
De este modo, en medio de las sombras, que se tornarán oscuridad si los focos no vuelven a alimentar la luz de la gloria, Adèle cumple años.
Suma 22 y cuenta con algunos proyectos en los que involucrarse como intérprete. Además ya está casi terminada la última cinta de Sean Penn como director, The last face, en la que fue compañera de reparto de Charlize Theron, entonces novia, en el momento del rodaje, del encargado de gritar "¡Acción!".
Pese a todo, su futuro fuera del Cine francés no tiene visos de consumarse.
No tan rápidamente, al menos, como le ha ocurrido a su compañera de cama en La vida de Adèle, y si su carrera sigue por el mismo rumbo todo hace pensar que Exarchopoulos continuará por la senda que no permite despegar las alas por el mundo, sino mantenerlas recogidas en el calor de casa.