La trilogía de la exitosa escritora E.L.James, de la cual se ha hecho una adaptación al #Cine que se estrenará próximamente (el primer volumen: 50 sombras de Grey), es de alto contenido erótico. En el libro se muestra el tema del sexo sin pudores, e incluso se muestra mayoritariamente la parte oscura de estas prácticas, entre las cuales se encuentra el sadomasoquismo o el bondage. A continuación expondremos en qué consiste cada una y los peligros que puede ocasionar si aquellas personas que decidan copiar el libro y ser alternativos no están bien informadas de cómo hacerlo:

En el caso del libro, Christian Grey es el "Amo" y Anastasia Steele adopta el papel de "Sumisa". Ella ha de obedecer todo lo que el señor le ordena, sin oponer resistencia.

Si hace algo que él considera inapropiado o le desobedece, será castigada. Todas las prácticas que llevan a cabo están pactadas anteriormente en un contrato donde cada uno pone sus normas (en verdad las pone él y hablan las partes en las que están en desacuerdo) y donde aparecen los límites infranqueables de las cosas que se niegan a practicar. Existen unas palabras o claves que la sumisa puede decir en el caso de no soportar el dolor. En el libro la palabra "amarillo" significa que está llegando al límite de dolor que puede soportar y "rojo" obliga al amo a cesar inmediatamente lo que está haciendo. Aunque parezca que el amo tiene el control en todo momento de la mujer, que es como desea sentirse él, es la sumisa la que manda, puesto que en todo momento lo que él le hace en el cuerpo es bajo su consentimiento, y puede parar en todo momento.

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El Sadomasoquismo es un tipo de estas variantes del sexo. El sádico es al que le gusta impartir el dolor, puesto que le produce excitación o algún tipo de efecto placentero (en este caso Christian Grey); elmasoquista es aquel que siente placer cuando le hacen daño (Anastasia tiene miedo al dolor, pero lo acepta porque sabe que a su señor le produce satisfacción). Esta práctica se suele llevar a cabo con cuerdas, látigos, varas…y una gran cantidad de artilugios hechos para azotar, golpear, etcétera. La persona sadomasoquistaes aquella a la que le gusta tanto producir dolor en otra persona como sentirlo ella misma.

El Bondage, otra de las formas de pasar una noche de un modo alternativo, consiste en el encadenamiento de una persona, evitando que esta se mueva y provocando en ella una sensación de entrega total (sumisa) y otorgándole a la persona que la ha atado un control total y absoluto (amo) sobre ella, excepto que sobrepase un límite y la persona atada decida cesar el acto. Esta práctica se puede realizar con cuerdas, esposas, cadenas, mordazas...

El experto Christian Grey comenta, y esto es un dato importante, que él fue a una academia a que le enseñaron a realizar este tipo de prácticas sexuales. Adentrarse en este mundo sin tener la suficiente información puede traer graves consecuencias emocionales y físicas. Él afirma en el contrato que no dejará marcas sobre ella ni causará ninguna lesión. Aunque al leerlo resulte fácil de hacer, es indispensable saber hacer los nudos correctamente, no forzar ninguna articulación ni parte del cuerpo más de la cuenta, ejercer un control sobre sí mismo (sobre todo la parte dominante) para saber parar antes de sobrepasar un límite. Y, lo más importante, estas prácticas deben ser de mutuo acuerdo. En el momento en que estás limitando la movilidad de una persona para realizar una actividad sexual con ella en contra de su voluntad, se entiende como violación, al igual que si sigues con la práctica cuando ella ha utilizado las palabras de seguridad. A mucha gente le excita sentir o producir dolor, pero este dolor tiene un punto en el que ya no produce satisfacción, sino que atenta contra la salud de uno mismo.

El control emocional y psíquico debe ser muy grande, puesto que estas prácticas oscuras/alternativas no tienen nada de malo dentro de unos límites, pero se conocen muchos casos de personas a las que se les ha ido la cabeza y han acabado convirtiéndose en violadores de mujeres puesto que no podían controlar el placer y sentían la necesidad de realizarlo cada vez más constantemente, sobrepasando los límites de las personas y haciéndolo en contra de su voluntad, lo que puede producir un trauma psicológico y un gran daño físico en aquella que lo padece. Todo está bien en su justa medida, pero no hay que olvidar que cada juego tiene sus normas y las de éstos son imprescindibles para su correcta puesta en marcha. Una vez adquiridos los conocimientos, cada uno es consecuente de su cuerpo y de su mente, y sabe qué es lo que le produce placer.