La Conferencia Episcopal de Chile dará inicio durante el día de hoy una asamblea extraordinaria, cuyo propósito será analizar la crisis que vive la Iglesia católica, debido a las recientes acusaciones de abuso sexual en contra de sacerdotes y religiosos en todo el país. La reunión se desarrollará en la comuna de Punta de Tralca, una zona costera ubicada a 120 kilómetros de la capital Santiago. Se estima que la reunión se prolongue hasta el viernes de 3 agosto y se espera la participación de varios sacerdotes, diáconos, laicos y también monjas superioras.

Objetivos de la asamblea

En la asamblea, los obispos de Chile evaluarán la situación en torno a la seguidilla de denuncias por delitos sexuales que pesan sobre varios ministros de la iglesia católica. Cabe destacar que si bien la mayoría de las denuncias son de reciente data, hay muchas que se formularon hace varios años, pero se mantenían “en investigación” en el seno de la alta jerarquía de la iglesia católica chilena.

Se conoció que la agenda de la asamblea estará dirigida fundamentalmente a definir el camino para dar solución a la crisis, y establecer los lineamientos generales y específicos a seguir a nivel nacional para todas las diócesis.

Señaló el presidente de la Conferencia Episcopal de Chile, Santiago Silva, que la cita será una muy importante contribución que ayudará a discernir cuales son los mejores caminos en los que se debe avanzar. Agregó el sacerdote que el grupo está consciente de que “El Señor Jesucristo, sabrá hacer las renovaciones fundamentales”.

Otra acusación de abuso sexual

La semana pasada, otro sacerdote fue suspendido de sus funciones. Esta vez fue el arzobispado de Puerto Montt, el ente que recibió la denuncia de abuso sexual a un menor y el encargado de aplicar la medida sancionatoria correspondiente contra el sacerdote implicado. De esta manera, se abrió un nuevo capítulo en esta historia de escándalos sexuales y pederastia en la Iglesia católica.

El sacerdote, Dionisio Muñoz Aro, fue denunciado y suspendido de sus funciones e inmediatamente se abrió una investigación a fin de determinar la veracidad de las acusaciones. Esto ocurrió en la zona de Puerto Montt ubicada a unos 1000 kilómetros al sur de la capital chilena.

Tensión en la iglesia

Toda esta situación ha generado tensiones en el seno de la Iglesia, las cuales parecen acrecentarse tras cada nueva denuncia.

Recientemente, el cardenal Ricardo Ezzatti, arzobispo de Santiago durante la celebración de una misa se dieron cita varios manifestante en contra de los abusos cometidos por los sacerdotes. Ezzatti, alto representante de la iglesia, es acusado de encubrimiento en los casos de pederastia y ha sido convocado a declarar como imputado. Adicionalmente, existen algunos procesos que implican a algunas monjas superioras.

Se avizora que las denuncias por abuso sexual y pederastia en contra de sacerdotes y religiosos católicos traerán aun mayores consecuencias para la iglesia como institución y para cada uno de los imputados que sean declarados culpables por la justicia civil. Esto se ha visto acelerado por las recientes visitas realizadas por enviados del Vaticano al país austral con la intención de investigar cada uno de los casos.

Todo esto ha precipitado las solicitud de renuncia de un grupo de obispos de Chile y aunque hasta la fecha, el Sumo Pontífice solo ha aprobado cinco de estas peticiones, es muy probable que este de curso a otras dimisiones en vista de la escandalosa situación que envuelve a la iglesia chilena.

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