Con 180 votos a favor y apenas 18 en contra el Parlamento húngaro, aprobó la norma que prohíbe la recepción de inmigrantes en situación irregular, es decir, aquellos que no huyen de las guerras y persecuciones, sino del hambre y las graves consecuencias del cambio climático.

Prohíbe totalmente la recepción de inmigrantes económicos

El Parlamento húngaro aprobó este miércoles 19 de junio, con 180 votos a favor y apenas 18 en contra, el cambio en la constitución que impone un endurecimiento de las solicitudes de asilo político e inserta la prohibición de recibir inmigrantes irregulares.

El apoyo del partido Fidesz del primer ministro conservador Viktor Orban y el de sus aliados Jobbik, una formación de extrema derecha, que es sumamente fundamental.

Viktor Orban, primer ministro del país, con este movimiento intentó bloquear la negativa de las cuotas obligatorias de la UE. En el texto de la enmienda de la carta constitucional, dice: "Prohibir a los extranjeros en el territorio del país está prohibido, sin perjuicio de la autorización del Parlamento".

Con una gran mayoría obtenida en las últimas elecciones, Orban puede cantar la victoria a pesar de los juristas, y los expertos han advertido que el derecho internacional prevalece sobre el nacional.

El cambio también busca defender la cultura cristiana

El cambio en la constitución se produce pocos días después de que la reforma de la regulación de Dublín se descarrilara, precisamente en oposición a la redistribución de los migrantes.

Sin embargo, en enero Orban había propuesto una ley que criminaliza a aquellos que ofrecen su ayuda. El castigo para los transgresores será de un año en la prisión.

El proyecto de modificación constitucional también contiene un pasaje acerca de la obligación de "defender la cultura cristiana" del país, sin explicar lo que esto significa. La ley aprobada este miércoles prevé el rechazo de todos los migrantes económicos, o aquellos que no provienen de un país donde no han sido perseguidos o amenazados.

No rechazarán el asilo a las personas que dicte el Parlamento

Esta es una estrategia que permitirá que cualquier persona sea rechazada, ya que los que llegan desde el Medio Oriente y Asia ingresan a Hungría desde Serbia. "Buscar asilo es un derecho humano fundamental, no es un delito", dijo Pascale Moreau, directora de la Comisión Europea, ACNUR.

"Estamos particularmente preocupados por el hecho de que el gobierno se dirige a aquellos que, en un papel puramente humanitario, ayudan a quienes buscan asilo".

Además, en las próximas semanas el parlamento húngaro podría votar para una nueva imposición contra las asociaciones que se ocupan de la recepción de inmigrantes, introduciendo un impuesto del 25 por ciento en detrimento de las asociaciones humanitarias.

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