Como si se comentara en cualquier cuento de Navidad, colorín colorado este cuento se ha acabado. Empezó el clásico de la liga española días atrás, con el famoso pasillo por la reciente victoria del Real Madrid en el mundialito de clubs y allí se quedó. El partido en una hora atípica en pleno vermut para muchos, dio buena cuenta de unos y otros.

El planteamiento del entrenador merengue Zidane, dejó a Isco Alarcón en el banquillo para dar entrada a Kovacic, cerrando el juego de Andrés Iniesta en el medio del campo. Durante los 35 primeros mínutos del partido el Real Madrid fue mejor que el Barça, pero si una cosa tiene el equipo azulgrana es que si le dejas el dominio del balón, te mata.

En el duelo Cristiano Ronaldo y Leo Messi, hubo un claro ganador y fue el argentino, goleador y asistente, en cambio Cr7 continua con su sequía goleadora en el torneo doméstico. Un peldaño más que sube Leo Messi y donde se convierte en el jugador que más goles le ha marcado al Real Madrid con 25 dianas y a la postre en el mayor goleador en el año 2017, superando al portugués.

El Barcelona tuvo sus ocasiones en el primer tiempo a pies de Paulinho, una muy clara y por parte del Real Madrid a pies de Cristiano Ronaldo y un cabezazo de Benzema al palo de la portería defendida por Ter Stegen.

El Real Madrid se desinfló en la segunda parte, unos dirán que el venir del mundialito te hace bajar de forma y otros que el Barça empezó a moverse cómodo y ahogó al equipo capitalino. En estas Leo Messi se movió en entrelineas como pez en el agua.

El gran delantero Luis Suárez continua enrachado y gracias a un gran pase de Sergi Roberto, abrió la lata batiendo a Keylor Navas con un disparo raso.

Al borde del abismo

A partir del gol del uruguayo, el Real Madrid se vino abajo, empezaban con la misión de reducir los 11 puntos de desventaja con los azulgrana en la liga y se estaban viendo con la soga al cuello con tres puntos más atrás. Para acabar de rematar la poca voluntad madrileña, Dani Carvajal hizo de Keylor Navas, parando con la mano una pelota que iba dentro, penalti y expulsión del defensa merengue.

Si en la jornada anterior a Leo Messi le detuvieron un penalti, el argentino no se arrugó y picó el penalti con rabia, gol y 0-2. La misión del Real Madrid era practicamente insalvable, dado el juego de unos y otros y un jugador menos. No bajó los brazos pero Aleix Vidal nada más entrar en el terreno de juego puso la puntilla al final con el 0-3, con una asistencia mágica de Leo Messi.

El Barça se doctoró antes de Navidad en el terreno de juego de su máximo rival dejándolo al borde del abismo. Carbón por Reyes para el Real Madrid y regalos para el líder.