En muchas tribus indígenas de Sudamérica consumen una infusión hecha con una planta llamada Ayahuasca. Conocida también como yagé, caapi, yagugue, jagube, mariri o pildé, esta bebida es utilizada en rituales chamánicos ya que tiene la propiedad de conectarlos con su Dios.

La infusión de ayahuasca contiene una sustancia química alucinógena llamada dimetiltriptamina o DTM. Esta sustancia se encuentra naturalmente en el cuerpo humano y es el responsable de los sueños lúcidos que en ocasiones solemos experimentar.

El DTM también se encuentra naturalmente en animales y plantas de la selva amazónica, por esta razón el consumo de ayahuasca en tribus indígenas es una práctica milenaria. Las propiedades psicoactivas de esta infusión hacen que la persona que la consume experimente todo tipo de sensaciones.

El viaje

Las personas que se han aventurado a experimentar esta práctica milenaria, la describen como un viaje espiritual en el que el alma se separa del cuerpo y viaja a través de las alegrías, tristezas, miedos y recuerdos personales.

Para poder vivir esta experiencia, primero debes seguir una dieta estricta: nada de grasas, sal, azúcar, alcohol, picante y no se puede tener relaciones sexuales. Esto se debe a que las plantas que se utilizan para preparar la bebida son purgantes y causan naúseas y vómito, y si no se cumple la dieta lo que conseguirás será una diarrea un tanto intensa.

La bebida la describen como repugnante a la vista, olor y gusto.

Es un líquido viscoso y de color café intenso con un sabor muy fuerte que a medida que se va ingiriendo causa más y más repulsión; después de unos minutos comienza el viaje.

Después de vomitar unas cuantas veces, caes en un sueño profundo. Las personas experimentan todo tipo de alucinaciones, incluso hay quienes lo describen como un viaje cercano a la muerte muy parecido a un sueño que tiene una duración de 15 minutos aproximadamente. Al despertar, algunos experimentan una sensación de paz y alegría, otros despiertan desorientados y con dificultades para retomar su vida.

Riesgos y beneficios

Según el antropólogo español Josep Fericgla (autor del libro Ayahuasca. La realidad detrás de la realidad”), el único peligro de la ayahuasca es el hombre. Esto se debe a que hay muchas personas que se hacen llamar chamanes y logran estafar a la gente ofreciéndoles una bebida alterada con otro tipo de sustancias para robarlas o violarlas. Esta práctica es delicada ya que la persona entra en un sueño profundo, por eso es que se debe hacer con un chamán experto.

En contraste, el consumo de ayahuasca es recomendable para tratar la depresión pues durante la experiencia se puede visualizar de donde nacen los temores e inseguridades, así se pueden curar diferentes trastornos psicológicos. También está recomendada para tratar los parásitos ya que sus componentes causan vómito. Testigos explican que luego de vivir la experiencia sienten mucha paz y tranquilidad además de haber vivido un viaje sin igual.

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