Todo el mundo no es igual ni lo son sus capacidades para asimilar la fama, el dinero y el éxito en todos lo sentidos. Algunos, condicionados por un contexto familiar desfavorable y tras toparse con las peores de las compañías no logran encauzar bien las oportunidades y acaban metiéndose en líos de primer orden.

Eso es lo que le pasó Vicente One. El que fuera tronista de Mujeres y Hombres y Viceversa no supo gestionar su cambio de personaje anónimo a conocido, ni los 15.000 euros mensuales que se embolsaba entre las grabaciones en el programa de citas de Telecinco y los bolos, ni el éxito con las mujeres llevando una vida de auténtico triunfador.

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Durante los meses que este ocupó el sillón rojo de #MYHYV la cosa se empezó a desmadrar, tal y como cuentan los compañeros de Mediterráneo Digital. La noche era su medio, las invitaciones a copas se multiplicaban y, poco a poco, fue cayendo en el alcohol antes de hacerlo con otras sustancias que le acabarían condicionando su futuro más inmediato a su paso por la televisión.

En un entorno desestructurado con una madre enferma en el alcoholismo, este se echó a la botella durante varios años hasta que se dio cuenta de que la necesitaba, teniendo que recurrir a ella para no temblar y sentirse bien. Sin saber ni cómo ni por qué, llegó lo que él denomina su "pequeño milagro", que fue la decisión personal de recluirse en una clínica de desintoxicación donde, poco a poco, lograron curarle. Llegaba el día de volver a salir a la calle.

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Después de haber pasado por hoteles de cinco estrellas en los que no le faltaban chicas explosivas para compartir lecho, Vicente se encontraba en la calle, sin trabajo, y sin techo, teniendo que recurrir al albergue de Aranjuez para no hacerlo a la intemperie. Un aterrizaje que le cambiaría la vida, ya que al poco tiempo le ofrecerían un empleo allí para colaborar con Cáritas, siendo su actual puesto de trabajo uno como asistente de recogida de ropa. Vicente sueña con una vida normal con una familia y un empleo estable. De MYHYV no quiere ni oír hablar. Y eso que un tatuaje con las iniciales de MYHYV se lo recuerda cada día. En cuanto pueda, asegura, lo borrará.