La isla Fernando de Noronha esta situada en la costa de Brasil y está invadida de sapos Cururu, una especie de ránidos de la familia de los bufonidae. Estos peculiares sapos invadieron la isla hace varias décadas buscando un lugar estable para vivir, pero ahora casi la gran mayoría de ellos tiene malformaciones en sus extremidades y ceguera por culpa de la contaminación. Casi la gran mayoría de estos pobres ránidos  carecen de manos o los pies, mientras otros tienen dedos adicionales, mandíbulas anormales como la nariz.

La mitad de estos sapos son parcial o totalmente ciegos, algunos incluyen carecen de sus ojos. Estas deformidades han cambiado profundaren como se comportaban estos sapos, ya que la mayoría de los sapos usan señales visuales para encontrar, y atrapar a sus presas.

Anuncios
Anuncios

Pero los sapos Cururo de la isla de Fernando de Noronha han adoptado la estrategia de la alimentación relajada, esta consiste en esperar a los insectos para caminar sobre ellos antes de llevárselos a la boca. Al no elegir los sapos sus presas están cambiando las condiciones de sus cuerpos, volviéndolos más vulnerables a enfermedades.

A pesar de todas las deformidades que han sufrido estos sapos, continúan viviendo en la isla bajo esas horribles condiciones físicas. Por otro lado, las hembras están produciendo menos huevos, estos pequeños renacuajos también sufren de varias deformidades como las de sus padres. Nadie sabe realmente cuando o como los sapos llegaron allí, algunos piensan que fueron traídos de la parte continental de Brasil para poder controlar los insectos en las cosechas de toda la isla.

Anuncios

Algunos creen que es por la contaminación por la que estos sapos están así, pero la verdad es que no están seguros al completo. Un grupo de investigadores del zoológico de California están probando algunas ideas, estas podrían explicar las malformaciones a grandes escalas de los sapos Cururu de Fernando de Noronha

Investigadores se decanta por la posibilidad de que sufran algún parasito, bacteria o un virus, haciéndolo el culpable potencial. #Investigación científica