Siete agentes de la Policía Nacional han resultado heridos a causa de los golpes que probablemente habrían recibido por parte de los miembros de una familia en un barrio de Madrid. Al parecer, los efectivos policiales se habrían presentado de madrugada en el piso en que recibieron una llamada telefónica en el que una mujer avisaba de que estarían recibiendo supuestos malos tratos.

La Policía se presentó en el domicilio por un supuesto caso de malos tratos

El suceso tuvo lugar sobre las dos de la madrugada del pasado 6 de mayo en un domicilio de la calle San Claudio, en el distrito de Puente de Vallecas, si bien los hechos no han sido comunicados hasta ahora.

Como apunta Europa Press, la Policía Nacional fue alertada por una mujer de 51 años porque supuestamente estaba recibiendo malos tratos por parte de su marido.

En un primer momento, hasta el piso llegaron cuatro agentes que fueron recibidos por dicha mujer que, según fuentes policiales, no se mostró colaboradora y se encontraba nerviosa. Posteriormente, apareció su marido, de 57 años, que se negaba a ser identificado y escondía sus manos. Según la citada agencia, el hombre se abalanzó contra ellos y la emprendió a golpes contra los miembros de la Policía Nacional, llegando a romper un espejo del domicilio.

El marido y los hijos habrían comenzado a golpear a los agentes

En ese instante, aparecieron dos hijos de la pareja, que intentaron que su padre no fuera detenido.

Tanto es así que uno de ellos consiguió quitar la defensa extensible a uno de los agentes. Es así que, de repente, los miembros de la familia de la calle San Claudio, comenzaron presuntamente a atacar a los agentes, que no tuvieron más remedio que pedir refuerzos. Tras presentarse tres policías más, los familiares de este domicilio del distrito de Puente de Vallecas habrían continuado con la misma actitud hostil.

Incluso uno de los hijos habría hecho un placaje a uno de los agentes, que cayó al suelo provocándole diversas lesiones.

La mujer llamó a la Policía Nacional para 'asustar' a su marido

Finalmente, tuvieron que llegar más agentes tanto de la Policía Nacional como de la Policía Municipal para detener a los miembros de la familia, acusados ​​de un presunto delito de atentado contra la autoridad y lesiones.

Sin embargo, los familiares han asegurado por medio de su abogado que los policías accedieron al domicilio sin permiso, por lo que serán denunciados por allanamiento de morada y también por lesiones. Según el testimonio de los arrestados, la mujer llamó a las autoridades para "asustar a su pareja" y que "durmiera ese día en el sofá" tras haberle echado en cara a este que llegara tarde. Mientras tanto, la causa se encuentra abierta. La familia está en libertad y a la espera de juicio.