Hace nueve años, Rocío Flores, en compañía de su padre, Antonio David Flores, formuló una denuncia en contra de su madre, Rocío Carrasco, por un supuesto delito de maltrato. Sin embargo, las contradicciones en sus declaraciones sembraron muchas dudas en los investigadores y los tribunales acabaron dando la razón a la hija de Rocío Jurado.

Este sábado, el programa 'Viva la vida' sacó a la luz documentos de la demanda formulada por Rocío Flores tras los hechos ocurridos el 27 de julio de 2012, donde pueden evidenciarse las discrepancias en los dos relatos de la joven, con tan solo 15 días de diferencia entre uno y otro.

Rocío Carrasco asegura que el único culpable de la paliza que le dio su hija es Antonio David

El pasado miércoles, Rocío Carrasco, durante la sonada entrevista ofrecida en Telecinco, contó lo que ocurrió en la citada fecha, cuando su hija le dio una monumental paliza que la llevó al servicio de urgencias de un hospital. Sin embargo, en común acuerdo con los directivos de su polémica serie documental, fueron omitidos los detalles más fuertes del aquel trágico episodio. Carrasco, tras relatar algunos de los hechos más relevantes, dejó claro que el único culpable de todo lo sucedido aquel día fue su ex marido, Antonio David Flores.

Además, le contó al presentador Jorge Javier Vázquez que el ex colaborador de 'Sálvame' llevó a su hija a poner la denuncia mientras ella aun permanecía ingresada por el traumatismo craneoencefálico que sufrió producto de la tremenda agresión.

En su relato, a pesar de los golpes recibidos, Rocío Carrasco llegó a defender a la joven, asegurando que ella también ha sido una víctima de Antonio David. "Incluso más vulnerable que yo", sentenció.

Los documentos mostrados en 'Viva la vida' dejan mal parados a Rocío Flores y a su padre

Mucho se ha hablado acerca de la agresión de Rocío Flores a Rocío Carrasco.

Sin embargo, ahora, el programa de Emma García ha sacado a la luz una información que, además de sustentar la versión de la hija de Rocío Jurado, deja muy mal parada a la que fuera concursante de 'Supervivientes' y, sobre todo, a su padre.

En un documento oficial del Juzgado de Instrucción número 1 de Alcobendas, en el que se encuentran custodiadas las declaraciones de Rocío Flores tras aquel episodio, consta una situación muy distinta a la que ha narrado recientemente Rocío Carrasco.

En él, se puede leer que, durante la mañana del día 27 de julio de 2012, la madre habría comenzado a discutir y a insultar a la hija, de 15 años, cuando ésta se disponía a ir al colegio. Rocío Carrasco habría tomado del pelo a la niña, llevándola hasta la cocina a rastras. Luego, la habría agarrado por el cuello y, amenazándola de muerte, la habría lanzado contra el suelo, donde le habría propinado varias patadas.

Rocío Flores modificó su versión inicial, generando muchas dudas entre los investigadores

Así, según Rocío Flores, fue su madre quien comenzó la pelea.

Pero luego, con 15 días de diferencia, la ahora colaboradora de Ana Rosa Quintana cambió su versión de lo ocurrido, provocando mucha desconfianza y dudas entre los investigadores del caso. En la segunda declaración, Flores relató que fue a la cocina a tomar el desayuno y que fue en ese lugar donde se inició la discusión por una pieza de fruta.

Luego, habría comenzado un forcejeo entre ambas y Rocío Carrasco le habría restregado una nectarina por el cuerpo, un hecho que la joven no refirió en su declaración anterior. Asimismo, la hija de Antonio David señaló que Carrasco la tiró al suelo y comenzó a amenazarla. Sin embargo, esta vez no dijo que la había llevado por el pelo hasta la cocina.

Finalmente, los tribunales desestimaron la demanda contra la actual esposa de Fidel Albiac y un juzgado de menores condenó a Rocío Flores por "maltrato habitual continuado" hacia su madre, tal y como consta en la sentencia que un diario digital publicó el año pasado.

La entonces menor, declarada responsable de agresiones reiteradas a su progenitora, de las cuales la última y más grave fue la ya mencionada, cumplió una pena de seis meses de libertad vigilada.