Aún terminado el reality, Gran Hermano VIP 6, Mónica Hoyos sigue siendo la protagonista de todos los programas. Esta vez, debido a su ausencia en los últimos dos la productora del programa, Zeppelin Tv está planteándose la posibilidad de sancionarla debido a un incumplimiento del contrato que tenían firmado a la hora de aceptar entrar al concurso.

Su comportamiento con el programa

La guerra de Mónica Hoyos se inició con unas declaraciones que dejó en el programa Sálvame hacía el concurso y el presentador, Jorge Javier Vázquez en las que dijo que el concurso, Gran Hermano VIP 6, estaba todo vendido y se sabía quién iba a ganar desde el principio, ya que antes de emitir todo el reality había un contrato firmado con esos datos.

Anuncios

También dudaba de la profesionalidad del presentador del concurso, Jorge Javier Vázquez, del cual decía que era normal que tuviera trato preferencial hacia una persona en concreto (refiriéndose a la ganadora Miriam Saavedra), debido a que había ya firmado un contrato.

Aún sin quedarse satisfecha con lo dijo en directo, Mónica decidió publicar en sus redes sociales que estaba orgullosa de su concurso y que ella se consideraba ganadora. Ante estas declaraciones nadie quedó indiferente y mucho menos Jorge Javier Vázquez, el cual le contestó diciendo que no quería entrar al trapo en su juego de manipulación y de llamar la atención.

Mónica se fue a Londres con su hija

Este tema quedó estancado hasta que llegó la gala final en la que la exconcursante decidió no asistir para no tener que ver a Miriam Saavedra ganar, y por supuesto en el Debate emitido el pasado domingo 23 de Diciembre tampoco asistió. Jorge Javier en directo invitó a la exconcursante a que asistiera al último debate del concurso, pero Mónica decidió irse a Londres con su hija, aunque no olvidó hacer alguna declaración por redes sociales y mostrar faltas de respeto hacia todo el concurso y a algunos de sus compañeros.

Anuncios

Esta actitud ha sido algo límite para la productora del programa, Zeppelin Tv, quién está planteándose sancionarla por incumplir el contrato que se firmó antes de que el programa empezara, ya que si no podía asistir a ninguno de los programas finales, Mónica Hoyos debería haber avisado.

En cambio, sus compañeros Aramis Fuster y Ángel Garó decidieron tampoco asistir al último debate pero avisando con el tiempo suficiente para no tener ningún tipo de problema con la productora, lo que significa que no obtendrán ningún tipo de sanción por parte de ésta.