Manuela Carmena, la jueza emérita y actual alcaldesa de Madrid ha vuelto a dar ejemplo de lucha y dignidad. Si el pasado año, la alcaldesa interponía una demanda contra Ana Botella y su junta de Gobierno ante el Tribunal de Cuentas por vender miles de pisos protegidos a fondos buitre y ocasionando graves daños económicos a las arcas del Ayuntamiento de Madrid, finalmente, el dictamen llevado a cabo por el Ayuntamiento llegó a la conclusión de que esa venta fue ilegal, por lo que Ana Botella tendría que devolver 120 millones de euros.

Éxito judicial para el Ayuntamiento de Madrid con Manuela Carmena

Este éxito de medida, llevada a cabo por Carmena, no es la única, pues la alcaldesa ha ganado la batalla clave contra las grandes eléctricas en la polémica suscitada por el megacontrato para todos los suministros de electricidad dependientes del mayor municipio de España, Madrid.

Después de los recursos presentados por tres de las grandes eléctricas de nuestro país como Iberdrola, Endesa y Gas Natural Fenosa, éstos han sido desestimados por el Tribunal Administrativo de Contratación Pública.

Exigía vender exclusivamente energía renovable

La alcaldesa de Madrid, en una de sus medidas para incentivar el respeto por el medio ambiente a través de las energías más limpias, exigía al adjudicatario vender exclusivamente energías renovables, algo con lo que no pudieron competir las empesas energéticas del Ibex 35 por utilización de carbón y energías [VIDEO]nucleares, motivo principal por el que se les impidió su participación en el concurso para ser las adjudicatarias [VIDEO].

Mazazo judicial para las grandes eléctricas tras recurrir la medida de Carmena

Los tres gigantes de las eléctricas recurrieron a los Tribunales argumentando que el pliego no cumplía con la "igualdad de oportunidades entre empresas", sin embargo, el Ayuntamiento exigía a las empresas el etiquetado A, referido a que "sólo se vendió energía verde", requisito que no cumplen las tres eléctricas dado que utilizan el carbón, el gas o la nuclear, que genera incluso residuos radiactivos, por lo que quedan fuera del mayor concurso eléctrico de España del ámbito municipal que tiene una duración de dos años.

Con este mazazo a las grandes eléctricas por parte del TACP, se podría sentar jurisprudencia para futuras sentencias, pues las grandes eléctricas están en continua guerra con los Ayuntamientos del cambio como Barcelona o Valencia por cuestiones de la misma índole.