La intención de Kiko Matamoros de no volver a ser pasto de los medios de comunicación, y muy especialmente de los espacios más rosas del audiovisual patrio, parece no va a ser nada fácil de conseguir.

Eso es lo que se desprende de lo sucedido en los últimos tres meses en los que este, tras su inesperada y repentina salida del programa de corazón decano de la Televisión española, ha sido noticia cada poco tiempo ya sea a colación de posibles rumores sobre su retorno, sobre su posible participación en Supervivientes o, como sucede ahora, por motivos mucho menos agradables.

Y es que, quitando el anuncio de que iba a ser abuelo, el resto de noticias que le han tenido como protagonista en este 2018 han sido más bien de lo más negativas.

Muy especialmente la última que se vociferaba en la última emisión de Sálvame de la voz del que fuera su compañero Kiko Hernández.

En mitad del programa, y cuando hacían un repaso de algunos dramas de famosos, el que fuera concursante de Gran Hermano no se cortaba al asegurar que el que fuera tertuliano de ese mismo programa hasta finales de 2017 estaba atravesando por un drama que estaría tratando de llevar en silencio y que le afectaría tanto a él como a toda su familia.

Hablamos nada menos que de la posibilidad de que las deudas que este mantiene con el fisco española -y que nunca se ha atrevido a negar- podrían desembocar en el embargo de su casa en cuestión de poco tiempo, tal y como le habían asegurado sus informadores ese mismo día.

Su deuda [VIDEO], que los compañeros de Exclusiva Digital revelaban podría superar el millón de euros, le tendría completamente atenazado y, a pesar de haber tratado por todos los medios aplazar los pagos, lo que por otro lado habría sido aceptado, no podría evitar que Hacienda hubiera posado sus ojos sobre esta mansión [VIDEO] en el caso de que las obligaciones de pago no se llegasen a concretar.

Matamoros desmiente a Sálvame

Una información, esta de Hernández, que provocaba que Matamoros entrara por directo en el programa para negar lo revelado y asegurar que, tras el aplazamiento de pagos, no existe riesgo alguno de que le acaben quitando la casa. De hecho, si fuera así, recordó, no habría dudado en aceptar la propuesta de Supervivientes para ir al programa o las que le han llegado para volver a la televisión.

De momento, y mientras sigue con otros negocios, no tiene previsto volver a la televisión. Tampoco perder la casa donde vive con toda su familia.