Parece que la sentencia de los órganos judiciales europeos en el sentido de que en España no hay una total libertad de expresión se está acrecentando con las nuevas noticias de la Casa Real española. En el sentido de que anterior Rey de España protagonizó un chantaje a un programa muy popular de las televisiones españolas. Más propio del estilo de Al Capone en los Chicago años 30 que de un país democrático en el siglo XXI.

No en vano, y según desvela la periodista Pilar Eyre [VIDEO] en su columna de los miércoles de la revista Lecturas, el rey emérito trato de domesticar lo que de él podían decir en el programa Tómbola.

Hasta el punto de decir comentarios al estilo de “aquí en la Casa se ve el programa”. Asé se lo confesó a Eyre al responsable de esta conocida tertulia del corazón en los años noventa, Chimo Rovira.

Tómbola fue el programa precursor de Sálvame

En este sentido hay que recordar que en Tómbola se dedicada a airear todos los líos sentimentales de los personajes más famosos del país. En un momento en que la relación íntima del padre de Felipe VI con la actriz Bárbara Rey estaba en boca de algunos periodistas. Aunque en ninguno de los casos se difundía esta información a la opinión pública española.

Este programa fue una de las estrellas de la parrilla televisiva de hace veinte años. Con unos contenidos muy parecidos a los del actual Sálvame de Telecinco. En el que cabían infidelidades, separaciones, relaciones furtivas y todas las noticias relacionadas con el llamado mundo del corazón.

En una época en que estaba prohibida cualquier mención a la monarquía española.

“Se emborrachan delante de las cámaras”

Uno de los aspectos que se plantean tras la revelación de esta importante noticia de primera mano es que recibieron los productores de este programa televiso por omitir cualquier comentario sobre Juan Carlos I [VIDEO]. Tal y como se lo cuestiona la periodista pilar eyre. Por otra parte, Tómbola era un espacio en donde “se bebe alcohol y los invitados se emborrachan delante de las cámaras”, como denunció en su momento un parlamentario de Izquierda Unida. Y que finalmente desapareció en el año 2004 ante la pujanza de otros programas de las televisiones privadas.

En cualquier se pondría de manifiesto la censura encubierta impuesta por al anterior Rey de España, decidiendo que contenidos podían divulgarse y cuáles no. Una afrenta a los espectadores y que daría la razón a la reciente sentencia de los tribunales europeos sobre la libertad de expresión en España. Un nuevo escándalo para la desprestigiada monarquía española.