Carmen Martínez-Bordiú, también conocida como "la nietísima" del dictador Francisco Franco, tiene serios motivos para preocuparse. Desde que falleciera la única hija del dictador, Carmen Franco, han sido numerosos los frentes abiertos que ha dejado, entre ellos, quién heredará el ducado de Franco, que tras la Ley de Igualdad para la Sucesión de Títulos Nobiliarios, la herencia del ducado ha generado enorme controversia en la familia y finalmente, es Carmen Martínez-Bordiú la que exige el título que Juan Carlos I otorgó a su madre tras la muerte del dictador.

Carmen Franco fue demandada por el Ayuntamiento de Santiago de Compostela

No obstante, no es ésta la única problemática que ha dejado la muerte de la única heredera del ducado de Franco, pues antes de que falleciera, fue admitida [VIDEO] una denuncia [VIDEO] a trámite contra ésta aunque no se le llegó a notificar.

El incalculable valor del Pórtico de la Gloria

La demanda fue presentada por el Ayuntamiento de Santiago de Compostela contra la hija del dictador por las estatuas del Pórtico de la Gloria, de las cuales no existe ningún tipo de documento que acredite que éstas pertenecen a la familia Franco, eso sí, el valor histórico y cultural de las estatuas del Pórtico de la Gloria es incalculable, pues datan del siglo XII y fueron confeccionadas en el taller del Maestre Mateo para el Pórtico de la Gloria, situado en la catedral de Santiago de Compostela.

La demanda, presentada por el Ayuntamiento de Santiago, tenía como finalidad que Carmen Franco devolviera el monumento dado que ésta no tenía ningún tipo de documento que acreditara su propiedad o posesión, eso sí, el Ayuntamiento de Santiago demandó a la hija del dictador dado que ésta no accedió a entregar las obras del Pórtico de la Gloria.

Martínez-Bordiú se enfrenta a una demanda del Ayto de Santiago

Teniendo en cuenta que el fallecimiento de Carmen Franco se produjo antes de que se le pudiera notificar la demanda, ésta irá a parar directamente a la heredera del ducado de Franco y señora de Meirás, es decir, Carmen Martínez-Bordiú. Con la demanda, el Ayuntamiento de Santiago tiene como finalidad que Bordiú responda respecto de las obras en el caso de que ella sea la propietaria o en caso contrario, confirme a quién o quiénes pertenece.

En definitiva, todo indica que la muerte de Carmen Franco ha supuesto que los ciudadanos se planteen multitud de cuestiones sobre el ducado de Franco, un título que fue concedido sin apoyo popular y sin otro propósito que seguir con la herencia del dictador.