La familia real vuelve a estar en el foco de la polémica tras los últimos acontecimientos. El 50 cumpleaños del Rey Felipe VI trajo consigo la primera aparición oficial como "Princesa de Asturias" de su primogénita y heredera al trono, la princesa Leonor. Con motivo de esa fecha, Leonor, de tan sólo 12 años [VIDEO]de edad, recibió tras la imposición de su padre la insignia del Collar del Toisón de Oro ante la presencia de la Familia Real, un acto que ha sido duramente criticado por los espectadores, quienes a través [VIDEO]de las redes sociales han cargado contra la imagen de la Monarquía y otros detalles.

Las críticas de los ciudadanos a las escenas de Felipe VI, Letizia y sus hijas

Sin embargo, la Casa Real, apenas dos días antes de que Felipe VI impusiera la insignia del Toisón de Oro a su primogénita, difundió diversas imágenes y un vídeo en el que se pudieron apreciar escenas "habituales" en la vida de Felipe VI, Letizia y sus dos hijas, quien sabe si para acercarse más al pueblo.

En ellas, las críticas tampoco faltaron, pues fueron numerosos los medios que señalaron las escenas de la Familia Real como "ficticias", "forzadas" y muy "planeadas".

El elevado precio de la vajilla de los Reyes

No obstante, fue concretamente la escena donde se puede apreciar a Felipe VI junto a su esposa e hijas almorzando la que más curiosidades y críticas levantó. Según recoge el medio Informalia, la vajilla utilizada por los monarcas cuenta con 56 piezas (platos, fuentes, soperas, salseras) y tienen un precio bastante elevado, concretamente, 420 euros. Eso sí, no se trata de lo único ostentoso que se pudo apreciar encima de la mesa donde almorzaron, pues los cubiertos utilizados por la Familia Real son piezas de plata y tienen grabado el emblema de la institución de la Corona.

Las redes sociales critican el ambiente de las escenas

Pese a estos detalles ostentosos, llama la atención la mesa en la que almuerzan, pequeña, redonda y situada en un extremo de la habitación principal, eso sí, con vistas al bosque.

Otro detalle que tampoco pasó desapercibido en este intento de la Familia Real por acercarse al pueblo fue la luz encendida del salón, mientras se puede apreciar en la ventana entrar la luz. Este detalle ha sido duramente criticado en las redes, pues el elevado coste de la luz en los últimos meses sumado al empleo precario, han hecho que la imagen de la Monarquía esté totalmente desfasada en pleno siglo XXI.