Si algo define la belleza de Laura Matamoros es que es de ese tipo que, siendo evidentes, no llama la atención ni extasía a nadie a su paso, a diferencia de lo que sucede con otras exuberantes y resultonas chicas de su edad que, a su paso, van dejando miradas significativas.

Sin embargo, y tal y como estamos observando a su paso por cada reality show en el que esta se enrola, el atractivo que la hija de Kiko Matamoros desprende tanto a nivel físico como a nivel de personalidad es tan evidente que parece haberse convertido en un verdadero problema para sus parejas oficiales, e incluso para ella.

Y si no que se lo digan a la sobrina de Mar Flores o al que fuera su pareja oficial antes de entrar en la casa de Guadalix de la Sierra, Miguel, con quien una relación que les llegó a unir durante tres largos y felices años se fue por el retrete en cuestión de pocas semanas, las que esta, en soledad, necesitó para darse cuenta de que sola no estaba nada mal, y de que quizás podía seguir "viviendo la vida" dada su juventud y su poder de atracción.

Un poder que fue tan evidente en la casa que le llevó al que fue su compañero de experiencia, Julián Contreras Junior, a confesarle sus sentimientos sin que, como ya sabrán los espectadores de Telecinco, tuviese el más mínimo éxito. Por aquel entonces, Laura ya se veía más sola que acompañada, y en ningún caso con el hijo de Carmina Ordóñez como pareja sentimental. Algo parecido podría estar ocurriéndole ahora mismo con su actual pareja, Benji, con la que está a punto de cumplir un año y con la aparición estelar de un Alejandro Caracuel que no ha perdido el tiempo en cuanto al cortejo se refiere, ni tampoco en lo que tiene que ver con la confesión de sus sentimientos.

Así pues, del "qué guapa eres", o "qué tipazo tienes", pasaba pronto al ataque final revelando que "si no tuvieras novio, yo..." a lo que esta respondía con una sonrisa tímida que solo ella sabe qué esconde y que nos hace subirnos al "Delorean" de lo sucedido en la edición de GH VIP que esta ganara, hace justo un año.

Benji, preocupado por Alejandro... y por Laura

En medio de este tonteo, que por ahora no ha ido a más, pero que tampoco parece menguar dado que ella y Alejandro Caracuel están cada vez más unidos, está el bueno de Benji que, como en su día hizo Miguel, sólo puede aguantar el chaparrón y esperar a que la sangre no llegue al río.

Si lo hace, será la segunda vez en un año con un reality show de por medio. Cada vez que esta se aísla, parece ser que se da cuenta de que, sola, tampoco se vive tan mal.