Como todos los años, muchos habrán llegado a estas fechas un poco excedidos de todo. Desde las finanzas que quizás empiezan algo apretadas hasta las carnes que también se sienten algo tensas. Porque entre tanta celebración de Navidad, nos volvemos laxos con la cartera y la comida también.

Y claro, llegamos a enero llenos de arrepentimientos. Las tarjetas al límite, los ahorros trastocados y en el departamento de la comida y el ejercicio podemos sentir que se sienten realmente los estragos: kilos de más (que quizás cargabas desde años anteriores) y la necesidad de “limpiar” todo lo malo que comimos a toda costa.

Dietas para desintoxicar

Es entonces cuando empiezan a llamarnos la atención esas ideas sobre “desintoxicaciones” que parecen estar tan de moda.

Basta con abrir una red social para encontrarnos a una chica –seguramente esbelta- con un batido verde, el sol dándole a la cara y el hashtag #detox acompañando la imagen. Pensamos que unos cuantos jugos o batidos, nos harán el milagrito del año y dejarnos limpios –y delgados por supuesto.

Asociamos las dietas “détox” con pérdida de peso y salud. Pero la verdad es que nuestro sólo, sin necesidad de ningún jugo o DIETA especial, está preparado para la limpieza. Como nos explica el Dr. Michael Smith en WebMD tu cuerpo es un experto haciéndose cargo de las toxinas que ya no necesitas. El hígado y riñones son los órganos que están diseñados para limpiar lo que no necesita tu cuerpo.

Y si hablamos de pérdida de peso, las dietas détox no te llevarán muy lejos tampoco. Muchos de los programas de dieta "desintoxicantes" implican comer muy pocas calorías o ingerirlas en forma líquida.

Como nos explican en la publicación de salud de la escuela de Harvard, estos planes de alimentación pueden bajar la tasa metabólica mientras tu cuerpo pelea por conservar energía. Y cuando vuelves a comer de manera "normal", estos kilos perdidos regresan casi mágica -pero triste- mente.

Un detox saludable

Pero a pesar de todo esto, mucha gente se embarca en la aventura de los détox. Si tú eres uno de ellos, aquí te propongo uno mucho más fácil, realizable y que además te puede ayudar a conseguir metas más duraderas no sólo de pérdida de peso, sino de formación de hábitos saludables:

-Si comiste muchos alimentos azucarados, deja de comer golosinas y postres. En muchos productos naturales, como las frutas, encuentras el azúcar que necesitas en tu vida.

-Si comiste demasiadas cosas saladas y procesadas, vuelve a cocinar en casa y probar diferentes especias que le den sabor a tu comida. Además, el disfrutar de comidas caseras puede ayudarte a ahorrar un poco.

-Si comiste demasiadas cosas fritas, es hora de dejar el aceite de lado.

Cocina al horno o a la parrilla.

-Come más vegetales. Estos –junto a la fruta- contienen la fibra necesaria para ayudarte a mantener el azúcar en sangre estable, te ayuda a sentirte más satisfecho cuando haces tus comidas y también ayuda a que tus intestinos se muevan. Si quieres probar algún batido verde como merienda a lo largo del día, pues es una manera perfecta de agregar más vegetales a tu día. Pero no sustituyas una comida con ellos.

-¿Mucho alcohol fue el problema? , puedes probar la tendencia del "enero seco" (o Dry January). Según Healthline un mes sin alcohol puede ayudarte a recupérate tanto física como mentalmente. Además que te ahorrarás de muchas calorías vacías.

Quizás este “détox” te parece más aburrido, porque no viene de la mano de una promesa de pérdida de peso rápida y fácil. Pero la verdad es que pasar hambre a punta de jugos no es tarea sencilla y quizás el formar hábitos saludables te puede parecer difícil ahora, pero un paseo en el parque una vez que los introduzcas en tu vida.