Según datos de la Asociación Española contra el Cáncer (AECC), más de 63.000 mujeres sufren Cáncer de mama cada año. La primera causa de mortalidad por cáncer entre las mujeres puede combatirse concienciando de la importancia de la prevención y del diagnóstico precoz. Para ello, la Organización Mundial de la Salud (OMS) declara el mes de octubre en general y, en particular, el próximo 19 de este mes, el Día Internacional contra el cáncer de mama

Los tratamientos para curar el cáncer de mama cada vez son más efectivos y personalizados pero, en muchos casos, pueden durar más de tres años. Numerosos estudios han demostrado que cuidar el aspecto físico mientras dura la enfermedad no es una cuestión banal: mejora el estado de ánimo, la autoestima de la paciente y, en consecuencia, la adherencia al tratamiento médico. 

Rutinas de belleza para cuidarse en casa

Durante el tratamiento de la quimioterapia, la mujer puede sufrir sequedad en la piel y las mucosas, inflamación, dolores musculares y pesadez en las piernas.

Para aliviar algunas de estas molestias, puede seguir la siguiente rutina de belleza: 

1. Limpiar e hidratarse rostro, cuello y escote, dos veces al día, con productos sin alcohol

2. Lavarse con champú y jabón neutros y secarse después con una toalla, sin frotar

3. Ponerse en cara y cuerpo protección solar con SPF50, siempre que vaya a salir a la calle

4. Hidratar la piel con productos nutritivos como la rosa de mosqueta o de almendras y manteca de karité o de mango

5. Exfoliar muy suavemente la piel cada quince días

Tratamientos estéticos durante la quimioterapia

Mientras está siguiendo el tratamiento, no es recomendable que la paciente se haga extracciones, exfoliaciones ni baños de vapor, ni que entre en la sauna ni en el jacuzzi. Sin embargo, la mujer sí que puede:

- Maquillarse. La quimioterapia suele dejar un color de piel amarillento y el maquillaje ayuda a que la paciente se vea más guapa.

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Conviene escoger productos hidratantes con protección solar, como colorete y pintalabios.

- Hacerse la manicura, pero sin cortar las cutículas y esmaltando las uñas con productos que no sean demasiado agresivos.

- Depilarse con maquinilla y no usar cuchillas, cremas depilatorias ni cera. Las cejas es recomendable que se depilen con pinzas.

Por último, si la paciente desea realizarse algún masaje durante el tratamiento (por ejemplo, para conciliar mejor el sueño), conviene que acuda a su esteticista de confianza, o a un centro donde pueda atenderle una persona con formación y conocimientos de estética oncológica, que pueda asesorarle sobre los productos y tratamientos más indicados en cada momento del tratamiento para cuidar la piel. Todo ello, teniendo siempre en cuenta que es el médico el que debe de confirmar la idoneidad de realizar determinados masajes y tratamientos. 

* Con la colaboración de Aina Gómez, responsable de estética oncológica en el Instituto Oncológico Baselga del Hospital Quirón de Barcelona.