El candidato de JxCat elegido por Carles Puigdemont para presidir la Generalitat, ha prometo gobernar para todos los catalanes, incluidos aquellos que no son independentistas. Tras disculparse una vez más por los tuits y artículos que escribió hace unos años, asumió los errores del independentismo aunque no detalló cuales.

Insta también al Gobierno central a negociar y dejar a un lado los tribunales, recalcando que haya hoy en día en Cataluña "cárcel, exilio y criminalización de los derechos civiles y políticos".

También desea que la emancipación que hay en Cataluña se extienda a España y que su pueblo se emancipe en el camino idéntico a una República.

Programa de Gobierno

Torra ha comentado las 16 leyes que desea reimpulsar y que el TC las suspendió tras los recursos del Gobierno Central, entre las que se encuentran algunas leyes de carácter social, como la del cambio climático y otras como la de igualdad entre hombres y mujeres.

También anunció más medidas como implementar un salario mínimo profesional de 1.100 euros, instaurar un IVA superreducido para el sector cultural, una nueva ley de salud, entre otras.

En su deseo de llegar a todos los catalanes y con una clara y manifiesta intención de arreglar su controvertida imagen, habló también en castellano, sobre todo cuando en sus palabras aludía directamente al Gobierno central.

Y por supuesto, no ha dejado de insistir en el principal cometido de su mandato que no es otro que el de avanzar en el camino de una República Catalana independiente, sin dejar de insistir que: “Nuestro presidente es Puigdemont"

Principales reacciones

Tanto la izquierda española como, lógico por otra parte, del resto de espectro político español, las críticas por la elección del nuevo presidente catalán han sido duras debido al perfil de Quim Torra, por sus artículos y tuits.

Así, Pablo Iglesias citó la apuesta por el mestizaje de Xavier Domenech.

Más dura fue Inés Arrimadas que con un “No compare periodismo con racismo y xenofobia”, mientras su líder central, Albert Rivera, sigue en su apuesta por un endurecimiento del 155.

Finalmente, la CUP de nuevo ha sido clave en este nuevo capítulo, reafirmando sus ideas republicanas y avisando de que hará una dura oposición a las políticas de derechas del partido que va a gobernar.

Habrá un nuevo gobierno, pero todo parece indicar que tarde o temprano, antes de lo normal en una legislatura, habrá nuevas elecciones.

Conclusión

Echando un vistazo a las redes sociales, con la izquierda, oh sorpresa, dividida y con posturas encontradas y enconadas, no hay visos de que haya una solución a una sociedad, esta la catalana cada vez más fracturada.

No se trata de hacer ni compartir el discurso catastrofista de Ciudadanos cuando hablaba de que las familias no se hablan, pero sí que hay una división que no parece que vaya a solventarse por los caminos que se están siguiendo.

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