A lo largo de los años, la Música más extrema ha sido siempre calificada como algo negativo en la sociedad. Fruto del desconocimiento del género, es muy habitual encontrarse con personas que creen que se trata de música violenta, satánica, que genera odio y que incluso influye negativamente a los jóvenes en el uso de las drogas. En este artículo pretendo aportar una visión diferente, centrándome en nuestra sociedad española.

Antes de valorar este estilo musical, debemos tener claro que dentro del metal existen multitud de subgéneros que van desde un sonido más suave y cercano al rock, hasta música altamente agresiva. El hecho de que en España sea un género menor y que la lengua utilizada sea mayoritariamente inglesa, dificulta la comprensión lírica para la gente que no sea angloparlante llevándoles a conclusiones incorrectas acerca de lo que la banda nos pretende transmitir con su canción.

Éste es el primer punto que me gustaría tratar, ya que en el enorme universo que engloba el metal podemos encontrar auténticas obras de arte en lo que a su letra se refiere. 

Si a la persona que critica cualquier pieza musical se le mostrara la traducción de lo que el vocalista está cantando, probablemente cambiaría su forma de pensar y es que en la mayoría de los casos los grupos de metal se basan en la crítica social, las vivencias personales, sus miedos y hasta en la religión para escribir sus composiciones. Ésto nos enlaza con el segundo punto a comentar, la influencia en la juventud. Como pasa con el cine o la literatura, todo depende de la interpretación. De igual manera que las personas desconocedoras del género lo interpretan de una forma errónea, hay seguidores del metal que caen en el mismo error de entender equivocadamente el mensaje que se les transmite.

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Sin embargo, se trata de una minoría. Hoy en día está muy extendida la moda del "reggaeton", cuyas letras degradantes hacia el género femenino y sin ningún tipo de calidad lírica me parecen realmente peligrosas para la juventud y a pesar de ello, no se ve como un género "maligno". Muchos artistas de pop con bastante renombre publican composiciones ensalzando las drogas y la promiscuidad sin que sean criticados en masa por ello. 

Otra etiqueta que debe soportar el metal es el de "música satánica", algo totalmente falso. Muy pocos son los grupos que basan sus letras en el satanismo, ubicándose casi todos en el subgénero del "black metal", pero la cantidad de grupos satánicos son equiparables a la cantidad de grupos de metal y rock cristiano que difunden valores religiosos. 

La música es cultura y el metal es un género enriquecedor por su técnica y por sus letras. A diferencia del mundo del pop, suelen ser los propios miembros de la banda los que escriben las letras demostrando altas dotes compositivas y además no usan, por lo general, programas informáticos para modificar sus canciones haciendo valer su talento.

Con esto quiero decir que atacar un género musical tan completo es atacar la cultura, uno de los pilares básicos del desarrollo de un país. 

Como conclusión, existe una minoría de aficionados al metal que confunden el mensaje y les lleva a cometer errores de igual manera que otra gente interpreta erróneamente el mensaje de libros, canciones o películas de culto. Por esta razón, no se debe considerar la música metal más peligrosa que cualquier otro estilo musical, novela o película.