"Si me muero, que me muera con la cabeza muy alta. Muerto y veinte veces muerto, la boca contra la grama, tendré apretados los dientes y decidida la barba. Cantando espero a la muerte, que hay ruiseñores que cantan encima de los fusiles y en medio de las batallas". El extracto más famoso de Vientos del Pueblo seguro que fue lo que pensó Miguel Hernández en sus últimas horas de vida.

Hace 75 años, en una insalubre cárcel de Alicante, se apagaba la vida de uno de los poetas más importantes de la Literatura española. Condenado a muerte por el régimen franquista, la pena fue conmutada a 30 años de cárcel. Sin embargo, murió un 28 de marzo de 1942 de tuberculosis en un centro penitenciario que bien era lo mismo que la condena cumplida con la vida.

Tras su muerte, nació la leyenda aquel poeta de Orihuela, más conocido como "el poeta del pueblo". Su particular forma de recitar ha sido puesta siempre de ejemplo y sus versos han pasado a la Historia de la Literatura.

El delito que le llevó a una muerte anunciada: simpatizar con la causa republicana. Durante su intento de escapar de España fue interceptado en Huelva por la policía del gobierno fascista de Salazar, quien le entregó a las autoridades españolas. Aquí comenzó su peregrinación por las cárceles más mugrientas de España hasta dar con sus huesos en Alicante.

En la cárcel alicantina, se dedicó a recitar poemas a los reos y a dedicar poemas a su hijo, escritos en trozos de papel higiénico para que algún día fueran leídos por éste. Compartió celda con Buero Vallejo, otro de los grandes del arte dramático español, quien le retrató para que algún día el hijo de Miguel Hernández supiera cómo era su padre, al que solo vio poco después de nacer.

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Vicente Aleixandre, Premio Nobel de Literatura, dedicó una elegía a su colega Miguel para que pasara a la eternidad. Comenzaba por el mítico "No lo sé. Fue sin música" y solo hizo más que aumentar el mito en el que se había convertido el poeta oriolano, al que una guerra entre hermanos le pasó factura y una enfermedad indirectamente provocada le asesinó hace 75 años.