Siguiendo un poco con el último post que hice, pienso que la ignorancia es muy atrevida, y no me considero la persona más lista del mundo ni mucho menos, ¡ojalá!

Como ya os dije, la gente confunde términos, yo practico la meditación hace muchos años, y cuando haces una meditación alrededor de un árbol, mucha gente ya se piensa que estás haciendo un ritual, invocando a los seres del más allá o al mismísimo Satán.

¿Pero realmente la gente sabe qué es un ritual, qué es un conjuro, qué es ser bruja?

Todos tenemos presentes los dibujos animados de Disney, las princesas y las madrastras malvadas que se convierten en brujas malas, feas, con una verruga en la nariz, vestidas con un capuchón negro y montadas en sus escobas para volar y desplazarse más rápido, que realizaban conjuros para que no les robaran la hermosura, no se despertaran nunca más...

Nos han pintado a las brujas como seres malos, que dan miedo a los niños y hacen cosas malas...

Nada más lejos de todo esto... poco a poco se va desmitificando el concepto de Bruja... hasta en la televisión podemos ver ya a brujas buenas y que hacen el bien, como en la serie Embrujadas (Charmed) o de la factoría Disney hemos podido ver a una Maléfica que se le ablanda su corazón al lado de la Bella Durmiente.

Los magos, los druidas, las brujas han existido desde tiempos remotos, y eran aquellas personas sabias de la comunidad, a las que las demás personas acudían para la sanación, buscar un consejo, o que te diera las herramientas necesarias para cualquier problema que tenías.

Es lo más normal del mundo su existencia, tenían conocimientos de las hierbas y flores de la montaña, de las lunas para sus cosechas, de los minerales y todo el mundo confiaba en ellos. Hasta que en el siglo de las Luces, en la Inquisición llegó la caza de las brujas; el cristianismo empieza a perseguir a magos y brujas, y no por su magia, sino por herejes, por ser paganos y creer en el Dios y la Diosa; son perseguidos y muchos quemados en hogueras (brujas de Salem, brujas españolas de Zugarramurdi).

Desde entonces, la palabra bruja se ha asociado al mal y a maleficios.

Y hoy en día tenemos brujos y brujas, y a lo mejor quien me está leyendo conoce a más de un@, ya que hoy en día las brujas modernas no van en escoba y tienen verrugas en la nariz, sino que pueden ir con piercings, tatuajes y vestidas a la moda, y suelen ser personas sabias, conocedoras de la naturaleza (minerales, plantas, luna, planetas...), psicólogas, terapeutas, coachings... Muchas de ellas pueden descender de las culturas celtas o nórdicas, y practican la wicca; y sí, hacen hechizos y rituales, pero son para crear autoconfianza, abundancia, seguridad, los hechizos son una excelente e inteligente manera de activar su propia disposición psicológica para perseguir lo que se activa en nuestra propia mente, como dice la bruja moderna Stacey de Marco.

A todo esto, podéis empezar a pensar si sois brujos o brujas...

meigas como se llaman en Galicia y de donde yo desciendo, y si os preguntáis si yo lo soy... pues cumplo muchos de los requisitos, pero creo que no llego a tener la sabiduría de mis ancestros, pero que con estudio y constancia la puedo llegar a adquirir.

Asi que ya sabies.... HABERLAS HAYLAS!!!

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