Preocupación en Can Barça. La época dorada de la cantera azulgrana va camino de su ocaso. Ya no están los Xavi Hernández, Carles Puyol o Víctor Valdés, además de los Cesc Fábregas, Thiago Alcántara o Pedro Rodríguez que prefirieron buscarse su camino lejos del Camp Nou.

Se tambalea el modelo

El famoso modelo que instauró en su día Johan Cruyff se tambalea. El llamado ADN Barça, que se forjaba en la combinación de estrellas mundiales con jugadores creados en la cantera, poco a poco va debilitándose. Hace varios años que las categorías inferiores no sacan un jugador que pueda asentarse en el primer equipo. Iniesta está en la recta final de su carrera.

Le siguen Piqué y Messi [VIDEO], que cumplirán este año 31. Por detrás Alba, Busquets y Sergi Roberto. Solo queda eso.

En los últimos años el club ha visto cómo se iban o retiraban Puyol, Xavi, Valdés, Pedro, Cesc... Pero los sustitutos no llegaron de la Masía. Ter Stegen, Umtiti, Rakitic, Paco Alcácer, André Gomes [VIDEO], Paulinho, Yerri Mina, Semedo, Digne... muchos jugadores traídos de fuera.

De hecho, el Barça B, que antaño era una auténtica cascada de jugadores con muchísimo futuro, ahora se nutre de jugadores hechos para la consolidación del proyecto en segunda división. Esta temporada hay jugadores cedidos por el Celta, por el Granada, por el Osasuna, por el Betis... síntoma inequívoco de que no se están haciendo bien las cosas.

El Ajax, la otra escuela con 'ADN Barça'

Ante la falta de recursos interesantes en las categorías inferiores, el club ha mandado una comitiva, liderada por Robert, a seguir las evoluciones del Ajax de Amsterdam.

Posiblemente el club cuya filosofía más se acerque al ideal azulgrana. Hay cuatro jugadores que gustan mucho a la secretaría técnica. El central Matthijs de Ligt (18 años), los medios Donny Van de Beek (20 años) y Frenkie De Jong (20 años) y la joya final. Todos ellos responden a las mil maravillas en el esquema de 4-3-3, con extremos y con el balón como premisa principal.

El deseado

Justin Kluivert es el gran objeto de deseo. A sus 18 años, el extremo ha demostrado que tiene potencial de sobra para ser mejor que su padre. Los grandes de Europa se van a pelear por la joya del club holandés. Como no podía ser de otra manera, Florentino Pérez ya ha puesto los ojos en esta joven perla, por lo que el Fútbol Barcelona tendrá que moverse con rapidez si quiere alcanzar un acuerdo con el hijo del que fuera atacante del Barça en la época de Van Gaal como entrenador.